Compró un carro usado, cuando revisó las puertas, no podía creer lo que encontró


Luis se encontraba feliz, luego de un año de ahorros por fin había juntado el dinero suficiente para comprarse un auto de segunda mano, estaba por entrar a la universidad y nada lo entusiasmaba más que empezar su carrera universitaria estrenando. 

Todavía no terminaba la primer semana de clases cuando el joven se percató de una ligera falla en la puerta de su vehículo, cuando la cerraba parecía estar floja. Decidió no darle mucha atención al problema y lo dejó pasar.





Era fin de semana y luego de regresar de una fiesta, Luis se llevó la sorpresa de su vida. Al abrir la puerta de su auto, el cobertor interno se cayó pero lo más impactante fue lo que vino después...

Luis vio una bolsa negra que caía al suelo mientras se desprendía la puerta, cuando abrió la bolsa descubrió que contenía varios billetes, que juntos sumaban la nada despreciable cantidad de 100 mil dólares. 


No sabía qué hacer así que decidió guardarlo en su casa hasta que pudiera pensar las cosas fríamente.  Lo meditó por horas, quería gastarlo pero luego recordaba que ese dinero no era suyo y que otra persona podría estarlo buscando.  

Por fin se decidió a ir al lote de autos donde había hecho su compra.  Al llegar al establecimiento le preguntó al señor que lo había atendido previamente si había posibilidades de que le dieran los datos del propietario original del vehículo. 


Luis tuvo que contarle todo lo sucedido para convencerlo de que le brindara la información que quería.  Antes de darle los datos el señor le dijo: “No seas tonto, tú gastate el dinero, para qué te buscas más problemas.” Pero Luis estaba decidido a dar con el dueño de esos dólares. 

Fue a la dirección que le habían proporcionado, tocó la puerta y nunca imaginó la desgarradora historia que encontraría en ese lugar. Le abrió la puerta el Sr. Raúl Gómez, quien no podía creer la honestidad de este chico, así que lo invitó a pasar a su casa. 


Luis dudó un poco pero al final entró, fue entonces cuando el Sr. Gómez le contó la historia detrás de ese dinero. Resultó que esos 100 mil dólares eran los ahorros de toda su vida, mismos que estaban destinados para el tratamiento contra el cáncer de su esposa. Por la desesperación vendió el carro y olvidó que el dinero estaba ahí.

Justo en ese momento el señor Gómez estaba desesperado y no sabía qué hacer para volver a recabar esa cantidad, le aseguró con lágrimas en los ojos que estaba pensando seriamente en robar para conseguirlo y ahora este joven lo había salvado de cometer un crimen. 

Sin dudarlo Luis regresó el dinero y la esposa del Sr. Gómez pudo concluir su tratamiento exitosamente. 

Nunca sabemos cuándo un acto de honestidad puede salvarle la vida a alguien más o las repercusiones que puede tener, basta con ponerse en el lugar del otro para saber qué decisión tomar.  ¿Tú qué hubieras hecho en el lugar de Luis?

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