7 síntomas del cáncer de mama que tu cuerpo te da. No los ignores


El cáncer es una enfermedad silenciosa, pero no importa qué tan silenciosa o casi irreconocible sea, siempre habrá algunas señales que te informarán sobre algún peligro en tu salud. Recuerda que el cuerpo es sabio y seguro no dejará de hacerse notar para que comiences a cuidarlo mejor.

Hablando específicamente del cáncer de mama, hay varios signos que pueden ayudarte a detectarlo en etapa temprana, recuerda que esto incrementa la esperanza de vida porque los tratamientos pueden surtir mejor efecto. Para que estés más informado, aquí te traemos 7 señales de que es probable que tengas cáncer de mama, no los ignores. Pueden manifestarse tanto en mujeres como en hombres: 





7.- Hundimiento del pezón

La retracción o hundimiento de esa parte del pecho es una de las señales más claras de la presencia de cáncer y tumores.

6.- Secreción del pezón 

Es posible que esta condición dure sólo unos días, pero si se prolonga y notas que la sustancia que sale de ahí huele mal, será urgente que te revise un médico. Quienes han sufrido cáncer de mama reconocen que éste fue uno de los síntomas que ignoraron. 


5.- Dolor y sensibilidad en las axilas

Cuando el cuerpo está a punto de enfermarse o detecta peligro contra sus defensas, los ganglios linfáticos son los primeros en inflamarse; y con el caso de los ganglios de las axilas no es diferente, éstos se inflaman y pueden ocasionar dolor. Si sientes algo fuera de lo normal, que te duela cuando las presiones, que tengan hinchazón indescriptible o simplemente que algo no se sienta bien, puede ser una de las primeras llamadas de atención. El dolor que provoca el cáncer de mama no siempre es en el pecho. 

4.- Cambia la apariencia del centro de tus pechos 

La presencia de células cancerígenas se proyecta a través del centro de las mamas, causando que éstas tengan apariencia diferente o que la sensibilidad ya no sea la misma. Entre los cambios más comunes se encuentra la modificación de la textura (pueden llegar a sentirse “más tiernas”), sangrado y dolor. Si esto pasa significa que un tumor se está formando en el conducto lactífero. 


3.- Forma ovalada

Si uno de tus pechos comienza a tomar forma ovalada no debes dudar en hacerte un estudio inmediato, para asegurarte de que no se trate de cáncer, ya que es uno de los síntomas más comunes. Una manera muy sencilla de identificar este cambio es a través de la apariencia de tu bra. Si éste comienza a verse desigual, no lo pienses más, acude de inmediato a tu médico de confianza. 

2.- Picazón y enrojecimiento

No es normal que tus pechos tengan tanta comezón o enrojecimiento hasta causarte irritación; si  detectas esto, atiéndete cuanto antes.

1.-  Sentir una bolita

Si has sentido alguna bolita rara o algo que simplemente no está bien, no lo dudes y comprueba de qué se trata, puede ser el tumor que apenas va creciendo y si es atendido a tiempo puede ser removido. 


Si aún no sabes cuál es la manera correcta de explorarte, aquí te dejamos una mini guía de cómo debes hacerlo:

a) Párate frente al espejo con los hombros rectos y los brazos junto a la cadera, y observa si tus pechos se ven sanos y tienen forma y color normales. Si detectas formación de hoyuelos, arrugas en la piel o algún enrojecimiento, acude al médico.

b) Levanta los brazos y confirma si ves lo mismo que en el paso #1.

c) Quédate un momento frente al espejo y fíjate si sale líquido de tus pechos, ya sea transparente o amarillento, o sangre.

d) Acuéstate y toca tus mamas en forma de tacha. Con la mano izquierda toca el pecho derecho y viceversa. Tienes que usar un tacto firme y pausado, con los dedos rectos y juntos. El movimiento debe ser en forma circular, del tamaño de una moneda.

La cuestión es que explores toda el área con conocimiento, desde la clavícula hasta que comienza el abdomen, con movimientos constantes para que detectes cualquier anomalía. Comienza por el centro de tus pechos y avanza en círculos cada vez mayores hasta llegar al borde exterior.

e) Ponte de pie y vuelve a tocar. Si quieres que todo sea más fácil puedes realizar la exploración en la regadera, ya que la piel es más resbaladiza y los dedos más fáciles de manipular.


Para prevenir cualquier riesgo infórmate sobre los antecedentes que hay de esta mortífera enfermedad en tu familia (ya que muchas veces es hereditaria), reduce los niveles de consumo del alcohol y controla tu peso; la obesidad ayuda a que el cáncer se desarrolle con más facilidad, así que no olvides hacer suficiente ejercicio. Procura evitar los productos enlatados y trata de comer lo más natural posible.

El cáncer cobra miles de víctimas cada año, lo mínimo que podemos hacer es preocuparnos por nuestra salud e identificar cualquier anomalía a tiempo. Esta enfermedad no es exclusiva de las mujeres, los hombres también corren peligro.

Comparte esta importante información para que más personas puedan detectar la enfermedad. Podrías salvar al menos una vida.

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