Pensó que era un perrito, cuando descubrió lo que era no quería ni tocarlo


Cuando vemos un cachorro por lo general nos contagia una sobredosis de energía y queremos jugar con él. ¿Te ha pasado? Eso le sucedió a un joven de Tucson, Arizona (Estados Unidos), al ver un cartel que anunciaba “cachorro gratis”.

De inmediato tocó la puerta y vio a un perrito. Tenía unos ojos color ámbar que impactaban y parecía adorable. Sin dudarlo se lo llevó a casa y le llamó Neon. Pero bastaron unos días para descubrir que el perro no era lo que parecía.




A las pocas semanas empezó a brincar la barda para jugar con otros perros, no le interesaba la interacción con los humanos ni las galletitas que le daban como premios… parecía que sólo le importaba  encontrar a su manada.


Con tan sólo un mes en casa el veterinario confirmó que Neon tenía un alto contenido de genes de lobo. Eso explicaba su extraño comportamiento, pero también hizo entender al joven que no podría llevar una vida doméstica. Triste y sorprendido por lo que acababa de decirle el especialista, caminó con su mascota a casa, sin imaginar lo que pasaría en el camino.




Neon se abalanzó sobre una señora que caminaba por la calle y comenzó a atacarla. Justo en ese momento el chico entendió que no había remedio, era su mascota o la vida de la mujer, así que en medio de llanto y desesperación, tomó un palo y golpeó al animal hasta que liberó a la presa.



La víctima por fortuna se encuentra con vida, y el chico tuvo que llevar a Neon a un refugio para lobos híbridos en California, ya que por su peligrosidad sería imposible domesticarlo.
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