Mira por qué las que no celebraron 15 años son más exitosas y felices



En la actualidad miles de jovencitas añoran el festejo de sus 15 años; sueñan con el momento en el que serán presentadas a la sociedad, tener todos los ojos encima, recibir decenas de regalos y podemos decir que es como una boda, pero sin el novio. ¿Quién no disfrutaría una fiesta como esa?

Diversos estudios realizados en universidades de renombre dicen que un alto porcentaje de quinceañeras han tenido un futuro triste y oscuro; casándose a muy temprana edad, truncando sus estudios o convirtiéndose en madres solteras antes de ser económicamente y emocionalmente aptas para ello. De acuerdo a sus investigaciones, las chicas que han tenido un cumpleaños número quince tranquilo han logrado destacar más en la vida, gozan de mejores trabajos, mejores salarios y éxito en todas las áreas de su vida. Según los expertos, estas son las razones principales:




5.- Aprobación social



Muchas quinceañeras sufren estrés emocional desde la planeación de la fiesta hasta la misa y el baile. Cada detalle tiene que ser planificado para que los invitados no se lleven una mala impresión, les deprime imaginar que la celebración sea un fracaso total. En cambio, las chicas a las que les regalan un viaje en lugar de fiesta, se relajan y no tienen que preocuparse por el qué dirán. 

4.- Aceptación de la realidad



No hay nada de malo en que las chicas sueñen con tener la mejor fiesta del mundo, sin embargo por más planeado que esté todo y sin dejar nada al azar, es posible un mal sabor de boca porque al tío se le pasaron las copas, porque un chambelán no llegó a tiempo para el vals o el pastel estaba seco. Esto les destruye la fantasía de la fiesta perfecta y las deja ver la cruel realidad. 

Las quinceañeras que no pasaron por esto nunca vivieron esos conflictos, sabían que es mejor no batallar, dejaron a un lado la fantasía y ahorraron a sus familias una buena cantidad de dinero, se adaptaron mejor a la vida de adulto.

3.- Sentido de independencia


Las chicas que tuvieron fiesta de quince años demostraron temer a los retos, no se atreven a probar cosas nuevas porque están acostumbradas a la protección familiar. Les implantan la idea de que deben conservarse como una “muñequita” y no les permiten conocer el mundo. Les hacen saber que está bien una ceremonia para celebrar el cambio de niña a mujer pero no las dejan dar ese paso. 

En cambio, los investigadores aseguraron que si las jóvenes hacen la transición sin presiones y sin grandes ceremonias, nadie les dice cuándo y dónde deben madurar, ellas encuentran el camino por sí solas. 

2.- Prioridades poco claras


Las festejadas estuvieron envueltas en la ilusión de su fiesta de ensueño, no les importó que su familia no contara con los medios suficientes para cumplir con sus  demandas.

Seamos honestos: desafortunadamente no todas las familias son capaces de costear las elegantes fiestas de XV años, entonces sí es importante que las chicas tengan muy presente las necesidades de los demás antes que las de ellas. 

Las chicas libres de festejos resultaron humildes y maduras en cuanto a sus prioridades, y no sólo de ellas sino de los demás, son chicas (en su mayoría) con el corazón de oro.

1.- Sentido de la competencia

Según las investigaciones, las quinceañeras están al pendiente de lo que su amiguita tuvo o no tuvo en su fiesta, ya sea para tener algo similar o mejor. Esto a la larga crea confusión en su personalidad, pues tienen tan marcado lo que la gente considera “genial”, que se pierden en los gustos de los demás y buscan sobresalir sin contemplar el plano sentimental. Las chicas libres de “los 15” se distinguen por su personalidad única, no tienen miedo de expresar sus gustos diferentes y viven felices de poder expresarse.


De esta forma se puede concluir que las jóvenes que no celebraron una fiesta de XV años tienden a ser mucho más exitosas y felices que aquellas que tuvieron un gran festejo. 
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