Tus hijos ya emprendieron vuelo. Ahora dedícate a vivir tu vida haciendo esto


Ser padres es una de las bendiciones más grandes que podemos conocer en la vida, pero aunque hoy sean pequeños y nos necesiten en todo momento, sabemos que los hijos no estarán aquí para siempre. En algún momento crecerán, y una vez que se enfrenten al mundo y conforme les demos herramientas, encontrarán el valor y la necesidad de partir a formar su propio destino. 

¿Has escuchado del síndrome del nido vacío? Tanto hombres como mujeres sufren a causa de él. Se caracteriza por un sentimiento de culpa, de frustración, y en ocasiones de inutilidad, y  suele presentarse en los padres cuyos hijos comienzan una nueva vida. Llega un momento en el cual los hijos se animan a independizarse y a seguir por su cuenta. La nostalgia se vuelve parte de la vida de la pareja madura, llegan pensamientos negativos y una profunda tristeza al sentir que su papel como guías ha terminado. 



Hoy quiero compartir algunas recomendaciones para que los padres de familia no sean afectados por este síndrome, que con el paso del tiempo puede convertirse en un problema si no se supera o controla. Tomen en cuenta que los hijos son prestados; ellos también tiene derecho a formar su propia vida, como ustedes lo hicieron en su momento. Esto suele ser de gran ayuda para que los padres reorganicen su vida como adultos maduros, ya sin la responsabilidad de cuidarlos. 



1. Enfócate nuevamente en ti y en tus necesidades


Es mejor pensar en lo que necesitas ahora. Considera que el tiempo es mucho más flexible, que tienes muchas cosas más por las que puedes luchar, quizá retomar algún pasatiempo, cualquier cosa que disfrutes. Siempre piensa que si tus hijos están bien tú también lo estarás. Pero por ahora es momento de poner la atención en tus gustos y metas personales. 

Recuerda que tu papel como madre o padre ha dado a tus hijos la seguridad de enfrentarse a la vida de manera positiva. Jamás olvides esa satisfacción, pues los convertiste en personas de bien. 

2. Refuerza tus lazos matrimoniales


A veces las parejas descuidan su relación, se concentran más en las necesidades de los hijos. Es momento de conectar nuevamente con tu esposo o esposa, pues ahora tendrán todo el tiempo del mundo para revivir la llama del amor, para cuidar sus lazos y, si es necesario, renovar sus votos matrimoniales. Los hijos son fruto de una relación de confianza, amor y muchos sacrificios a lo largo de la vida. 


Cuando los hijos se van el propósito de la pareja no desaparece, sólo toma otro rumbo. Depende de ustedes fortalecer esa unión y darse cuenta de que el amor no se ha terminado, sino que se transformó en algo aún más grande. Dense permiso de reconectar en la intimidad y de conocer los nuevos aspectos que les ofrece el estar nuevamente solos. 

3. Acepta este proceso natural de la vida


¿Recuerdas cuando volaste del nido? Por supuesto que tu intención no era herir a tus padres, deseabas emprender tu propio camino, sentías la inmensa necesidad de extender las alas y emprender el vuelo hacia la libertad. Tus hijos buscan exactamente lo mismo. Quieren sentirse capaces de enfrentar la vida, buscan su realización personal e incluso, formar su propia familia. Es una parte importante de la vida. 

4. Vive tu duelo y sigue adelante


Ver a los hijos partir siempre dejará vacío e incertidumbre en los padres. Al principio puede verse como pérdida, pero con el paso del tiempo te darás cuenta que es parte del crecimiento, es un proceso natural y nada de esto quiere decir que dejarás de ser parte importante en su vida. 


Date permiso de sentir la tristeza, las dudas, el coraje y todos esos sentimientos negativos. Desahógate y comprobarás que al ver a tus hijos felices, plenos y realizados, sentirás que tu papel como padre o como madre ha tenido un impacto positivo en su desarrollo. 

5. Aprende a disfrutar de una nueva etapa.


Hay parejas que aprovechan esta nueva etapa para viajar, conectar nuevamente, e incluso mejoran la comunicación y la convivencia con sus hijos. El hecho de no verlos a diario les permite mantenerse al tanto de lo que les ocurre. Es una manera distinta de ser parte de la vida de ellos, pero sin descuidar a la pareja, pues finalmente serán ustedes quienes se mantengan siempre acompañándose.

6. Toma en cuenta que siempre los unirá un lazo especial. 


La labor como padres jamás termina. No importa que los hijos ya no sean los pequeños que no podían vestirse solos, siempre necesitarán tus consejos. Aunque de seguro intentarán resolver sus conflictos por su cuenta, siempre acudirán a los padres por su experiencia, su sabiduría y por todo el amor que les tienen. 


Siempre los unirán los recuerdos, las enseñanzas, incluso los regaños, que forman parte importante de su relación. Y no importa cuántos años tengan los hijos, los padres siempre se preocuparán por su bienestar.  

No pienses que tu propósito como madre o padre se acabó, sólo has llegado a una nueva etapa.

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