La criticaban por vivir en un contenedor con sus 4 hijos, pero cuando la vieron por dentro todos se sorprendieron…


Bien dicen que quienes quieren lograr algo se esfuerzan incansablemente hasta conseguirlo, sin embargo el trabajo que se requiere para alcanzar una meta es distinto en cada persona. Algunas encuentran soluciones a problemas cotidianos de una manera que se debe aplaudir. 



Quiero hoy compartir con ustedes esta historia, que me parece ejemplo de fortaleza, ingenio, creatividad, y la manera de actuar de esta mujer sin duda nos muestra cómo enfrentar la adversidad de forma positiva. 





La situación de la vivienda en California se está saliendo de control. Con las rentas cada día más caras, una madre soltera llamada Lulú no tuvo más remedio que abandonar su hogar con sus pequeños. La vida en Estados Unidos no es nada sencilla, todos quienes viajan en busca del llamado “Sueño Americano” se enfrentan con la dura realidad: el estilo de vida al que aspiran es mucho más complicado de conseguir.



Los gastos son exagerados y mantener a cuatro niños no es tarea fácil para una madre soltera. La verdad es que nadie puede comprender lo que esta mujer estaba pasando; se sentía desesperada, ahogada entre el elevado alquiler, la comida y el cuidado de sus hijos, la escuela y sus necesidades básicas. 



Lulú, originaria de Argentina, tuvo que dejar el lugar que rentaba para vivir, y tras semanas de estar buscando encontró la solución perfecta a sus problemas: un contenedor. La idea puede sonar absurda, pero en realidad resultó mucho más brillante de lo que muchos pudieran imaginar. 



La mujer pensó que si viviría ahí con sus 4 hijos, haría hasta lo imposible para que se convirtiera en su nuevo hogar. Fue transformando lentamente el contenedor en una casa de ensueño.



Aunque la madre no tenía experiencia en construcción, su ingenio y las ganas de salir adelante fueron el impulso que necesitaba para convertir ese sucio y pequeño espacio en un lugar acogedor. 



Ésta sería una casa bastante decente en Argentina”, dijo Lulú a los medios. De acuerdo con lo que declaró, el contenedor lo obtuvo completamente gratis. Poco a poco lo fue cambiando en el sitio que ahora llama su hogar, e incluso comenzó a agrandarlo. 



Tiene una terraza, en la que le gusta poner hermosas plantas y donde sus pequeños pasan buen rato jugando. Lulú se ha esforzado por pulir algunos hermosos acabados en madera, y ha cuidado cada detalle para convertir su hogar en un lugar precioso que haga sentir orgullosos a sus hijos. 



Es claro ejemplo de que si alguien tiene una necesidad y la determinación necesaria, no hay nada que pueda detenerlo. Lulú está consciente de que no es la casa perfecta, sin embargo todos los días le hace mejoras que la transforman básicamente en una casa con mucho, pero mucho estilo.



Además, a pesar de las críticas nunca se dejó vencer. Porque es muy fácil para los espectadores criticar la situación y la vida de los demás, pero quienes saben lo que están pasando son lo suficientemente fuertes para actuar y determinar lo mejor para su familia. 



Esta mujer merece todo nuestro respeto, admiración y un gran aplauso. Ahora pregunto: ¿qué nos impide realizar nuestros sueños?









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