Cómo un viaje Salvó mi matrimonio y mi vida. Hará lo mismo por ti…


Cuando inicia una relación en pareja se cree que ese amor es capaz de vencer cualquier obstáculo. Aunque es verdad, no es algo que debamos dar por hecho; el amor es trabajo de todos los días, tenemos como misión hacer que nuestra pareja se sienta amada, valorada y respetada, y nosotros sentimos la misma necesidad.

El problema aparece cuando la rutina y las obligaciones van sembrando distancia entre los dos, la falta de compromiso se convierte en algo natural porque dejamos al amor muy por debajo del trabajo, la casa y los hijos. Cuando nos damos cuenta vemos el divorcio como única solución. ¿Crees que realmente es el mejor camino?



Una de las cosas que más ayudan en esos momentos difíciles es un viaje juntos. Especialistas en relaciones de pareja, como la doctora Mary Speed, afirman que cualquier relación es capaz de superar una crisis si ambas partes cooperan para lograrlo, y el viaje abre la puerta a una infinidad de posibilidades.



Historias como la de Verónica y Cristian o la de Perla y Leonardo circulan por internet y son ejemplo perfecto de cómo un viaje puede salvar la unión. Ambas parejas perdieron la ilusión por el amor, descuidaron su arreglo personal y dejaron de tener atenciones uno con el otro. Las discusiones habían aumentado y con la labor de cuidar de los hijos, había un sinfín de cosas que les impedían cumplir el propósito de ‘‘escaparse’’ juntos.


Para unos fue la última opción antes de decirse adiós, para otros un absoluto reencuentro que surgió de forma improvisada, pero para todos fue una de las mejores decisiones de su vida.

Eligieron una cabaña junto al mar para relajarse y descubrieron lo mismo: era una oportunidad para volver a estar juntos y solos. No había forma de escapar, tenían que hablar, aclarar las cosas que los habían alejado y re-descubrieron el amor que los unió en un principio. Hubo cenas románticas, paseos largos, contacto con la naturaleza, caminatas por la playa, y todo conformó un ambiente mágico que los juntó como nunca.


Las dos parejas brillaban de amor y ese tiempo a solas les permitió aclarar sus ideas. El amor no se había ido, sólo estaba escondido debajo de sus responsabilidades, y entendieron que el divorcio hubiera sido el más grande error de su vida. 

La doctora Speed coincide en que cuando una pareja tiene problemas, antes de separarse debe alejarse de gente, lugares y cosas que la han separado, para desintoxicarse; sólo así podrá re-encontrarse para volver a confiar uno en el otro y demostrar cuánto se aman.


Probablemente conoces a más de una pareja que se arrepintió después de la separación o el divorcio, quizá algo como un viaje a solas hubiera podido rescatar el amor. No permitas que tú vivas una experiencia parecida. 

Nuestra recomendación es que cuides el vínculo con tu pareja. Para ello hay actitudes y valores que no deben faltar en la relación. Estos son los principales:

1.- Comunicación

Tu pareja y tú deben estar en la misma sintonía, conocer lo que cada uno vive, apoyarse, escucharse y motivarse. Recuerda que la comunicación no sólo consiste en hablar; hay que saber escuchar y trabajar en acuerdos que beneficien a los dos, interpretar el lenguaje corporal y más. Verás que una simple mirada puede decir mucho. 

2.- Detalles

Ambas partes deben ser constantes en sus atenciones con el otro, hacer cumplidos, organizar alguna sorpresa sin que sea un día especial, por lo menos no ir a la cama sin decirse “te quiero”. No dejen que pase un día sin recordar lo importante que son uno para el otro. 

3.- Equilibrio en las responsabilidades 

Muchas parejas se alejan porque sienten que uno de los dos tiene más responsabilidades. El trabajo, las finanzas del hogar, los hijos, el aseo… todo es trabajo en equipo, y si dividen las tareas podrán estar relajados la mayor parte del tiempo. Esto les ayudará a valorar con justicia los esfuerzos del compañero y a apreciar más lo que tienen en casa porque han trabajado por ello.

4.- Confianza

Este valor surge de la comunicación entre ustedes y es el responsable de alejar los celos y los malos entendidos. Deben preocuparse por saber qué ocurre en la vida del otro, buscar la manera de ayudar, y escuchar cuando sólo quiere hablar. Recuerda que muchas veces será mejor tener un momento incómodo o una pequeña molestia, que vivir un engaño.

5.- Amistad

No deben olvidar que han hecho un pacto por compartir la vida y no todo puede ser amor y pasión. Los momentos entre ustedes también son para bromear, para relajarse y divertirse como lo harían con cualquier amigo. Esto les hará vivir más tranquilos y felices, siempre siendo incondicional para el otro.

6.- Oídos sordos a palabras necias

Con esto nos referimos a que su relación siempre sea de dos; cuídense de los comentarios de familiares y supuestos amigos. A la gente le gusta hablar y siempre fijará expectativas que muchas veces tu pareja y tú no pueden o no quieren cumplir; desde los hijos, la casa, el auto, los viajes, todo es tema para ella. Ustedes deciden qué hacer o no.


Cuando hay amor todo es posible. No se nieguen la oportunidad de que este sentimiento viva en ustedes hasta el final de sus días.

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