7 Señales de que estás pasando por una depresión y debes pedir ayuda INMEDIATAMENTE


La depresión es un trastorno muy serio. Cualquiera puede padecerlo y en ocasiones suele confundirse con bajo estado de ánimo, e incluso ser minimizado, pues la víctima piensa que se trata de una racha de tristeza. Sin embargo el diagnóstico erróneo puede afectar aún más nuestros pensamientos, y eso nos impide obtener ayuda o tratamiento de manera oportuna. 

El doctor Albert Ellis, considerado padre de la terapia racional, creó un modelo para que los pacientes identifiquen las causas de su depresión. Es importante que se den cuenta de que lo que más afecta su estado de ánimo y su malestar emocional, es la manera en que enfrentan las situaciones desfavorables. 



Existen emociones negativas sanas, como la tristeza, el miedo y la incomodidad, pero debemos evitar que se transformen en depresión, angustia o ansiedad, porque esto nos bloquea y nos sume en un estado de desesperación difícil de superar. ¿Sientes que has perdido el interés por la vida? ¿Piensas que no puedes enfrentar los obstáculos de tu camino? Quizá padeces depresión y aún no te has dado cuenta. Aquí te comparto información que podría ayudarte.   



1. Estado de ánimo decaído


Pocas ganas de levantarse, desgano al realizar las actividades cotidianas y comportamiento indiferente la mayor parte del día. Esta conducta es muy recurrente en pacientes deprimidos. El cambio ocurre poco a poco, incluso se puede notar aumento o pérdida de peso en corto tiempo; esta inestabilidad física es reflejo del malestar emocional. 

2. Cansancio o fatiga extremos


Es muy común tener pensamientos negativos frecuentes que consumen muchísima energía, así que no es extraño que una persona que sufre depresión, sienta fatiga o cansancio sin realizar actividades físicas.

3. Trastornos del sueño


Éstos pueden variar según el individuo. Hay quienes entran en estado de alerta, porque generalmente su depresión viene acompañada de ansiedad, y padecen insomnio. En cambio las que sienten profunda tristeza y fatiga suelen dormir más de lo normal. Tienen sueño todo el tiempo y se les dificulta muchísmo levantarse, ya que evaden la realidad durmiendo. 

4. Sentimientos de culpa o de impotencia


Se sienten responsables y culpables de su situación, e incluso por cosas que están fuera de su alcance. Tienden a sentirse inútiles al no poder controlar ciertas situaciones. 

5. Poca concentración


Les parece complicado tomar decisiones y eso los empuja a un estado más profundo de depresión o ansiedad. Los pensamientos negativos ocupan su atención y por ello les es difícil enfocarse en las situaciones de la vida cotidiana. Incluso las tareas más simples les parecen complicadas porque no pueden concentrarse. 

6. Pérdida de interés


Dejan de hacer cosas que antes consideraban importantes. Muchos abandonan proyectos, dejan de lado sus pasatiempos e incluso se vuelven poco sociables. Tienden a aislarse de sus seres amados, porque incluso pierden interés en la convivencia. 

7. Pensamientos de muerte 


En ocasiones éstos pueden relacionarse con el suicidio o el miedo a la muerte. 

Lo más recomendable en estos casos es conseguir ayuda. Recuerda que no estás solo, pues a tu alrededor hay personas que te aman y se preocupan por ti. No dudes que tus seres queridos te necesitan, pero lo principal es tu bienestar físico y emocional. 

Si identificas algunos de estos síntomas en tu comportamiento actual, acude con un profesional. No te automediques y tampoco ignores tu situación. Aquí te dejo algunas recomendaciones para recibir la ayuda que tanto necesitas. 


● Date cuenta que no estás solo. No tienes que pasar por esto solo. Acude con alguien en quien confíes, puedes comenzar por comentar tu situación con personas cercanas: tu pareja, un amigo o familiar. De esa manera podrás obtener la ayuda adecuada. Debes sentirte seguro de que esa persona no te juzgará. 


● Enfócate en lo positivo. Lo mejor es dar la vuelta a la situación desde tus propios pensamientos. Quizá cueste un poco de trabajo, pero intenta sustituir las desgracias y la angustia con algo esperanzador. Así comenzarás a sentirte mejor poco a poco. 


● Lee, haz ejercicio o sal a pasear. Evita aislarte, pues estar solo e inactivo te puede orillar a pensar cada vez más cosas negativas. Si ocupas tu mente y tu cuerpo en actividades gratificantes podrás sanar rápidamente. 


● Acude con un profesional. Recuerda que la única manera de sanar por completo es con ayuda profesional. La terapia puede ayudarte a liberar toda esa carga emocional de tus hombros. Sólo es cuestión de reunir valor y dar el primer paso. 

Jamás dudes de tu capacidad ni de tu fortaleza. Sentirte vulnerable no es sinónimo de fracaso, sino de fortaleza y renacimiento.
Recomendados
Recomendados