5 graves daños que causa en los niños el mal humor de los padres. Afecta su desarrollo emocional


Todos los padres queremos lo mejor para nuestros pequeños. Siempre hablamos sobre la importancia que tiene el desarrollo de los hijos desde el vientre materno; constantemente se han discutido las necesidades físicas y emocionales que tienen las mujeres durante el embarazo, para procurar el bienestar mental del bebé. Pero una vez que éste llega al mundo se debe considerar también la influencia que tiene el padre en su educación. 

Sin embargo, estudios recientes han revelado datos muy interesantes y preocupantes a la vez, ya que los niños que crecen en un ambiente violento, lleno de gritos e insultos, suelen tener crecimiento lento y ser emocionalmente afectados por el mal carácter de la figura paterna. Aunque no se haya considerado de esta manera, la ciencia nos ha hecho entender que el padre es también una influencia muy fuerte en los hijos. 


Vivir sometido a la tiranía de un papá ausente emocional o físicamente, es muy duro para los pequeños. Sentimientos de culpa y abandono, baja autoestima y dificultades para adaptarse a distintos entornos, son sólo algunos de los problemas que cargan quienes crecen con un padre agresivo, violento y con mal carácter. 



1. Padre ausente emocionalmente


Se conoce así a la falta de demostraciones afectivas del padre hacia los hijos. A pesar de que conviven todos los días, y físicamente están en el mismo hogar, tienden a rechazarlos o ignorarlos, dejando de lado la aprobación paterna, que es muy importante en los primeros 3 a 6 años de vida. Cuando la necesidad de atención y cuidados del padre no está cubierta, los chicos suelen tener problemas de conducta y de adaptación social. 

Otra cosa que afecta es el desarrollo de su inteligencia, es decir que tienen problemas de aprendizaje y su desempeño académico se ve muy afectado. Es necesario considerar que el silencio y la indiferencia les envían una señal que puede destruir su autoestima, ya que sienten que no son merecedores del amor de su padre.

2. Mal carácter del padre puede provocar ansiedad en los hijos


Un reciente estudio conducido por investigadores de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, probó lo mucho que se ve afectado el desarrollo emocional y de conocimientos en los chicos cuando el carácter del padre es agresivo, o si éste padece inestabilidad mental. Se recogieron datos de alrededor de 730 familias y los resultados son preocupantes. 


Encontraron que los menores sometidos a violencia verbal, o testigos de la inestabilidad mental y la falta de control del padre, son propensos a sufrir depresión y ansiedad, y sus habilidades del lenguaje se pueden ver seriamente afectadas. 

Autocontrol e inteligencia emocional son dos aspectos que los padres deben enseñar con el ejemplo, pues lo que sus hijos vean en ellos, tratarán de repetirlo.

3. El rechazo del padre hacia los hijos


De acuerdo con psicólogos de la Universidad de Connecticut, Estados Unidos, hijos e hijas que sufren el rechazo de sus padres o si éstos se involucran poco en su desarrollo, suelen presentar problemas de inseguridad y baja autoestima. Así que es necesario que el padre se involucre en su educación para que sean más seguros y estables emocionalmente. 


Otro dato importante es que la figura masculina tiene fuerte influencia en los varones, incluso más que en las niñas. Se debe a la identidad de género que el padre ejerce en los hijos varones. Es importante en todos los niveles: físico, emocional y de aprendizaje. 

4. Los niños se pueden volver agresivos


Además de padecer inseguridad y baja autoestima, los niños que sufren rechazo de sus padres suelen ser más inquietos y agresivos, debido a que buscan llamar la atención de otras figuras de autoridad. 

5. ¿Qué hacer para evitar afectar a los niños de esta manera?


El padre cada vez tiene un papel más activo en el desarrollo de los hijos. Ya ha quedado atrás la idea del proveedor del hogar; es una figura importante para el desarrollo emocional y el bienestar de los hijos, así que es importante aprender a moderar los estados de ánimo eufóricos, pues éstos generan descontrol en los menores. 


La inteligencia emocional se debe poner en práctica por el bienestar de los más pequeños. También es importante entender las responsabilidades del padre y tomar en cuenta que no sólo mamá tiene derecho a descansar, porque el padre tiene las mismas obligaciones. 

Si ambos padres logran encontrar el equilibrio y trabajan en equipo para dar a sus hijos el mejor cuidado, apoyo emocional y educación, el desarrollo de éstos será positivo, estable y feliz.

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