Una infidelidad sí se puede perdonar. Pero cuidado, primero debes tomar esto en cuenta


Dicen que el perdón es el camino a la paz mental, pero alguna gente asegura que hay cosas en esta vida que no se pueden perdonar. Un ejemplo de ello es la infidelidad. ¿Qué harías si tu pareja confiesa que te fue infiel? Acciones de este tipo causan una serie de conflictos emocionales. La confianza se ve deteriorada por la traición, aunque hay personas que han superado un golpe de esta naturaleza, y gracias a ello su relación se ha fortalecido y cambió para bien. 

No digo que haga falta la infidelidad para mejorar un matrimonio o una unión de años, lo que quiero decir es que sí se puede vivir, y hasta más feliz, después de pasar por una situación llena de dolor. 

A pesar de que no existe justificación para un hecho tan reprobable, hay que comprender que una deslealtad sentimental muchas veces es disparada por la insatisfacción emocional o física de la pareja. Por ello es necesario trabajar en la comunicación asertiva. Quizá la relación no estaba en el mejor momento, había crisis emocional de alguno de los miembros...



Hay muchos factores que pueden llevar a alguien a cometer una infidelidad. Aclaro: somos seres pensantes y conscientes, dueños de sus acciones, pero no somos perfectos y cometemos errores que muchas veces pueden arrebatarnos todo lo que amamos: estabilidad emocional, una familia y el amor incondicional de la pareja.

Quizá sea posible perdonar una infidelidad, tomando en cuenta lo siguiente:

1. Analizar el reconocimiento del error


Para admitir una equivocación se necesita mucha valentía y responsabilidad; si tu pareja por cuenta propia decidió confesar que ha estado con alguien más, antes de que estalles en ira o que des todo por terminado, analiza: para que alguien confiese un error quiere decir que hubo un largo trabajo de meditación, que le llevó a reconocer que su actuar fue incorrecto, y que ahora está listo para afrontar las consecuencias de sus actos. No intenta justificarse, sino corregir el daño.  

El arrepentimiento quizá no sea lo único que se requiere para que las cosas cambien su curso, pero es el primer paso para buscar el perdón. 

2. Hablar con honestidad sobre lo que ocurrió


Comunicarse y aclarar por qué se dio la situación, sin querer justificarse, es una manera de hablar honestamente y dejar que la cosas se arreglen con el paso del tiempo y mucho trabajo de por medio. Para conseguir el perdón y restaurar la confianza es necesario conducir toda acción con honestidad, sin decir mentiras, sin tratar de engañar y, sobre todo, pensando en que las cosas pueden mejorar. La pareja debe plantear nuevas reglas y estrategias para vivir en armonía, con más razón si se trata de un matrimonio con hijos, pues muchas veces con la separación, son quienes siempre se ven afectados por los errores de los padres. 

3. Pensar si es posible corregir y perdonar


Si el rencor se apodera de ti y piensas que nada volverá a ser igual sin esa persona, quiero decirte que estás en lo correcto. Sin embargo, lo más importante es que no cierres tu mente a la idea del perdón. Recuerda todo lo que los unió, los buenos momentos, todos los años de respeto, confianza y amor vividos. ¿Vale la pena dejar atrás todo por un error? Sí, fue grave y doloroso, pero al fin y al cabo sólo eso: un error. 

4. Haz lo que creas mejor para ti


Muchos que han sufrido infidelidad de su pareja deciden encontrar el camino hacia el perdón, porque no quieren que sus hijos padezcan por la desintegración de la familia; así que hacen hasta lo imposible por solucionar las cosas. No obstante, recuerda que quedarte con una persona sólo por los hijos no garantiza la felicidad, ni para ellos ni para nadie. Si el infiel se muestra arrepentido, con ganas de corregir sus errores, y piensas que es lo mejor para ti, ¡adelante!


Esta es una decisión completamente personal. Desde luego, cada quien sabe lo que es importante y mejor para sí mismo y para su familia. Por supuesto que no se trata de una elección sencilla, pero las cosas pueden mejorar después de un tropiezo tan grande; algunas personas necesitan comenzar de cero nuevamente, para valorar el gran tesoro que tienen. 

5. Sí es posible cambiar


¡Claro que es posible cambiar una mala conducta! De eso se trata el principio de “ensayo-error”: de modificar una conducta reprobable, aprender de las equivocaciones y sacar lo mejor de cada situación. Si decides perdonar aprende a confiar nuevamente, da una oportunidad más no sólo por tu familia sino por ti, pues mereces ser feliz al lado de la persona que antes te ha demostrado su amor. 


El camino hacia el perdón es largo y está lleno de dolor, pero si se ama sinceramente y se trata de entender la situación, todo es posible. ¡Ánimo, y hasta la próxima!

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