No temas al enemigo que te ataca, sino al falso amigo que te abraza. Mira cómo identificar una amistad sincera


Hace poco publiqué en mi página de Facebook lo siguiente: ¿Quiénes son tus amigos? Son los que se acuerdan de ti siempre, que viven en tu corazón y te aceptan como eres, que están contigo en las buenas y en las malas. El resto son apenas conocidos de la vida, que se acuerdan de ti sólo cuando te necesitan o te quieren usar. ¡Hoy es un buen día para enviar un mensaje de cariño a tus verdaderos amigos, que son pocos pero buenos!

Varios de mis seguidores compartieron hermosas experiencias y todo esto me hizo pensar en tratar por medio de este espacio, el tema de los enemigos que se disfrazan de amigos y las características de un amor verdadero. La realidad es que las personas siempre pueden sorprendernos, pero detalles como el amor y la amistad no se pueden esconder, y un amigo es una luz de esperanza en nuestra vida, pues nos ayuda a superar los momentos difíciles y a disfrutar los logros.



Vamos por partes: ¿amigos o conocidos?

Es común que cuando nos preguntan cuántos amigos tenemos digamos que muchos, pero no todos ellos cuentan como tales. Cada persona que se cruza en nuestra vida y que convive con nosotros es un conocido; para que le podamos considerar amigo tiene que dejar una huella importante en nuestro andar.



Como mencioné anteriormente: el conocido se acerca a ti cuando necesita algo; el amigo jamás se aparta de ti. No importa si están en diferentes partes del mundo, sabes que cuentas con él o ella y esa persona siente lo mismo de ti.


¿Y si fueran enemigos disfrazados de amigos?

Estas traiciones son de las más dolorosas que un ser humano puede experimentar, pues vienen de alguien en quien se confía plenamente, lo lamentable es que ocurren con más frecuencia de la que nos gustaría.

Hay personas que se sienten opacadas por nuestra luz, que desean tener lo que nos pertenece, como una pareja, un trabajo, alguna comodidad, incluso un amigo, y buscan la manera de acercarse a nosotros para conocernos y robar aquello que nos brinda felicidad.

Estos seres se distinguen por ser demasiado buenos, realmente sus palabras no van de acuerdo con sus acciones. Jamás están cuando los necesitas, te desaniman si deseas intentar algo nuevo, opacan tus logros con comentarios pesimistas, incluso te hacen dudar de tus habilidades, no te apoyan en realidad y se mantienen cerca de ti sólo para conocer tus debilidades; verte caer les causa satisfacción.

Tus enemigos te utilizan para obtener lo que desean y no piensan sino en cómo podrían lastimarte o las consecuencias de sus actos. Son egoístas, para ellos sólo existen ellos mismos.


Las características del verdadero amigo

Aristóteles, el gran filósofo, solía decir que “la amistad es un alma que habita en dos cuerpos”, y no podría yo estar más de acuerdo con esa definición. Así como nacemos en una familia y de cierta manera la vida nos obliga a convivir con esas personas, el amigo es la familia que podemos elegir.

Hay ocasiones en que la amistad nace rápidamente, pero en otras nuestras diferencias nos hacen tener la imagen equivocada, y no es sino hasta que tratamos a esa persona cuando descubrimos todo lo que tenemos en común, formando un vínculo único que se mantiene toda la vida.


Robert Rowney, psiquiatra especialista en trastornos del humor, que trabaja en la clínica Cleveland, luego varias investigaciones señaló los hábitos que distinguen a los verdaderos amigos:

1.- Nos motivan a aceptar más cosas de nosotros mismos

Es fácil dejarnos llevar por pensamientos negativos, pero un amigo verdadero no permite que esas ideas nos controlen. Nos anima a ser optimistas y a sentirnos mejor, se convierte en nuestro cómplice para superar cualquier situación.

De acuerdo con Rowney, “los amigos de verdad aumentan nuestra autoestima de forma natural y a su vez, animar a un amigo nos hace sentir mejor con nosotros mismos”.

2.- Nos indican cuando no tenemos razón

Un amigo siempre buscará lo mejor para nosotros y nos hará entrar en razón cuando considere que estamos cometiendo un error. El psiquiatra señala que “los amigos son capaces de indicar tanto lo que hacemos bien como lo que hacemos mal, y nos apoyan en ambos casos”. 

Aquí también entra en juego la prudencia: si se trata de un amigo reciente o no muy cercano, no será capaz de decir algo que pueda molestarnos, pero si es un amigo en toda la extensión de la palabra, sabrá cómo decir lo que debemos escuchar; es claro y directo.

3.- Su ayuda y su apoyo son incondicionales

La razón por la que un amigo siempre está a tu lado es porque considera tus necesidades como suyas, se preocupa por ti, te atiende, y sin importar lo cansado que se sienta, siempre está al pie del cañón. 

Hay ocasiones en las que hasta sacrifica algo por ayudarte o animarte. 

4.- Te escucha con todo su ser

Rara vez cambia el tema cuando sabe que le estás contando algo importante. Te escucha, te aconseja, y ya que han encontrado la solución a tu problema, quizá hable de él o lo deje para otra ocasión. Con los amigos hay diálogo abierto que constantemente fortalece la amistad. La atención que te brinda es equilibrada entre ambos. 

Paul Sacco, investigador de la Universidad de Maryland, afirma que “las personas que son buenas para escuchar, validan los sentimientos de las otras personas. Les demuestran que lo que están diciendo tiene sentido y vale la pena”. 


La verdadera amistad es un tesoro que debemos cuidar con todo el corazón. Es imposible enojarse con un amigo y no solucionar las cosas, esa amistad es como un tipo de oxígeno para tu corazón y lo necesitas para enfrentar la vida. 

Aprovecha esta reflexión para acercarte a tus amigos y decirles lo importante que son para tu vida; así como ellos te demuestran amor, debes hacerles sentir que son correspondidos. Me despido con la siguiente pregunta: ¿Qué logros en tu vida no hubieran sido posibles sin tus amigos? 

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