No permitas que el silencio diga más que las palabras. Mira cómo aprender a decir todo lo que sientes


El diálogo es una cualidad que compartimos los seres humanos; es necesario establecer acuerdos de comunicación en cualquier ámbito, para que las relaciones se den siempre de manera cordial y expresar nuestro sentir a quienes nos rodean. ¿Pero qué pasa cuando no podemos transmitir lo que pensamos? Lamentablemente los problemas de comunicación suelen ser complicados y pocos son capaces de resolverlos.

¿Cómo aprender a establecer acuerdos de comunicación? Para expresarnos correctamente sin sentir culpa, sin perder el control o para no tener miedo a ser juzgados, es importante considerar algunos aspectos de lenguaje. Enseguida compartiré estrategias sencillas pero efectivas, para mejorar la manera en la que te comunicas con tus seres queridos. 


No calles tus opiniones, alza la voz de manera efectiva y pon en práctica la inteligencia emocional.

1. Desarrolla la asertividad


¿Qué es la asertividad y por qué es tan importante? Esta cualidad se considera una de las habilidades principales que toda persona debe cultivar, ya que así puede expresar sus pensamientos y sentimientos de manera prudente y objetiva. Para desarrollar esta estrategia es necesario cambiar ciertas expresiones clave, hablando en primera persona y diciendo exactamente lo que pensamos, pero analizarlo antes. 




Para ser asertivos es necesario reflexionar y buscar la manera adecuada de expresar lo que pensamos sin ofender a otros. No debemos adelantarnos a lo que el otro dirá; parte de esta cualidad nos indica que debemos aprender a escuchar y ser empáticos con los demás. Escuchar y no suponer es clave para comunicarnos. 

2. Habla con claridad sobre tus sentimientos y tus opiniones


Habla a detalle sobre lo que sientes o lo que quieres decir. Si te cuesta trabajo expresarte, piensa primero: ¿Lo que quiero comunicar es una opinión o un sentimiento? Aprender a diferenciar esto es importante para ser asertivos. Para ello te recomiendo lo siguiente: 

● Habla siempre en primera persona: “Yo pienso”, “Yo siento”, “Yo opino”. De ese modo dejas clara tu postura frente a una situación, para no dar lugar a especulación o malentendidos. 


● No interpretes ni hagas juicios antes de tiempo; lo ideal es escuchar al otro, así te aseguras de entender el mensaje que tiene para ti. 


● Separa tus sentimientos de tus opiniones. Quizá los confundas pero no es lo mismo. Recuerda que un sentimiento es la manera en que reaccionas al trato que te da una persona; las opiniones, en cambio, son tus propios pensamientos respecto de una situación o un problema. 

3. Expresa lo positivo pero también lo negativo


Hay personas a las que cuesta trabajo expresar cuando están en desacuerdo con algo, pues tienen la idea de que incomodarán a los demás. ¿Pero qué hay de lo que sientes al respecto? Recuerda que los demás no pueden leer tu mente, y para evitar malentendidos o pleitos innecesarios es mejor expresar lo que sientes y piensas en el momento adecuado. Aleja esos pensamientos de culpa, no eres mal amigo o mala pareja por poner límite a opiniones o actitudes negativas de otros hacia ti. 

Es mejor decir las cosas con claridad y no esperar a que los demás interpreten tu silencio. 

4. Estructura tus frases de la siguiente manera


El doctor Craig Malkin, quien se desempeñó durante largo tiempo como jefe del Departamento de Psicología de la Universidad de Harvard, sugiere una estructura asertiva para plantear un problema y expresarlo de la manera correcta: 

Me siento (triste, molesto, frustrado, feliz) cuando haces (acción). Me sentiría mejor si (proponer solución al problema)

La utilidad de esta estructura recae en la manera en que se formula la petición, ya que no se culpa al otro sino que se asume total responsabilidad de los propios sentimientos, pero a la vez hace partícipe al otro, le invita a formar parte de la solución y con ello mejora la comunicación evitando problemas innecesarios. 

5. Defiende tu punto de vista


Recuerda que cada persona tiene su opinión sobre determinado asunto. Debes aprender a valorar “la verdad” del otro sin dejar de expresar tu punto de vista. Todos tenemos derecho a emitir una opinión, pero trata de hacerlo sin humillar ni minimizar las de otros, pues cada persona tiene su propia versión sobre una situación. Por último, recuerda que hay que aprender a reconocer con humildad cuando cometemos un error.

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