Mira el daño que le haces a tus hijos mayores cuando los pones a cuidar a sus hermanitos


¿Alguna vez has recurrido a tus hijos mayores para apoyarte en el cuidado de los más pequeños de la familia? Me ha tocado conocer a varias personas que me relatan eso como una experiencia de su infancia y, en muchos casos, muy desagradable. Entiendo que la vida hoy en día es difícil y que muchas veces sentimos que es imposible acomodar todas nuestras responsabilidades, pero eso no quiere decir que sea correcto, y en este espacio te explicaré el porqué. 

No quiero que se malentienda la situación. Es importante que desde pequeños se enseñe a los niños el amor y el deber de cuidar a los más chicos, sin embargo tienen que aprenderlo con el paso del tiempo, por lo que se debe dar a los hermanos mayores responsabilidades acordes con su edad 



¿Crees que es prudente dejar a un niño de 7 años vigilando a uno de 3? Aunque la madurez física y emocional del mayor dista mucho de la del menor, ninguno de los dos tienen aún capacidad para hacer las cosas por su cuenta. Incluso la curiosidad natural y el impulso de explorar los alrededores sigue siendo igual en ambos. Este ejemplo es el escenario ideal para que ocurran accidentes en casa. 



Debemos entender algo muy importante: un niño que no puede ocuparse de sí mismo por completo, no debe tener a su cargo cuidar la integridad física de otro aún más vulnerable. 


Aquí algunos de los problemas que surgen cuando se cae en esta práctica:

1.- Se da a los niños mayores una tarea más allá de sus capacidades 


Primero que nada debemos tener en cuenta que las capacidades de los niños, son habilidades y aptitudes que va adquiriendo con el tiempo, más la enseñanza de los padres y de sus propias experiencias; dicho lo anterior debemos plantear que el aprendizaje se va dando por etapas.

Simplemente imagina lo siguiente: si a nosotros, como adultos, nos cuesta trabajo cuidar de los hijos, ¿qué tan frustrante será para un niño cuidar de su hermano menor? Recuerda que a esa edad los niños van aprendiendo a conocer su propia personalidad y cualquier falla puede debilitar y lastimar su autoestima, al sentirse incapaz de llevar a cabo una tarea.

Como padres debemos alentar la convivencia entre hermanos; sin embargo, responsabilizar a uno del cuidado de otro podría crear traumas e inseguridades en ambos.  

2.- Se crea confusión con las figuras de autoridad en el hermano menor


De acuerdo con la psicóloga Paola S. Aguilar, en la familia existen jerarquías, es decir puestos de autoridad que se deben respetar dentro de esa estructura. Se supone que los hijos deben ocupar su propio espacio, y el rol de los padres es que representan la figura de mayor autoridad en el hogar, son quienes aplican las reglas, castigan o premian la buena conducta, enseñan y protegen. 

Poner a los hermanos mayores como una nueva figura “paterna” o “materna” creará inseguridad en el más pequeño, para él será difícil entender que otro niño, y no un adulto, trate de imponerse y de corregir su conducta. Incluso podría ocurrir que respete al hermano más que a los propios padres, porque es con quien pasa más tiempo y quien siente que le protege. 

Esto también podría desatar conductas de rebeldía temprana en los pequeños y en general, problemas de comportamiento, ya que ve al otro hermano como su igual porque en la estructura familiar, lo es. También son comunes las peleas entre ambos, desatadas por esa confusión y por la rivalidad impuesta como consecuencia de un error de los padres. 

3.- Se niega a los niños más grandes su derecho a disfrutar como hermanos


La única responsabilidad de los niños más grandes con sus hermanos menores es convivir, jugar, conocerse y, sencillamente, gozar de la bella compañía. No debemos forzar a nuestros hijos a crecer antes de tiempo. Ellos tienen derecho a disfrutar su niñez y a nosotros, como figuras de autoridad, nos corresponde proteger su seguridad y sobre todo, su autoestima. 

4.- Los hermanos mayores tienen bajo rendimiento escolar 


Cuando un niño tiene esta enorme responsabilidad varias áreas de su vida se ven afectadas. Natalia Rovera, psicóloga experta en la materia, señala que los niños se sienten atareados, estresados y preocupados por cosas que no deberían, por lo tanto todo repercute en un fracaso escolar que hasta ocasiona conflictos con sus padres. 

5.- Incrementa el riesgo de sufrir accidentes 


Cuando nuestros hijos mayores no están en edad de asumir esta responsabilidad puede ser que, por querer hacer las cosas lo mejor posible, provoquen accidentes, pierdan la paciencia con los más pequeños u ocurra algo lamentable en casa. No te expongas.

Todos los niños tienen niveles de madurez distintos, pero debes considerar también su edad, para evitar graves consecuencias. 

Los niños son niños, y obligarlos a vivir algo para lo que no están preparados, como cuidar de un menor, puede provocar dos cosas: que tengan hijos rápidamente o que se nieguen a vivir esa experiencia, porque están cansados y no desean volver a cuidar niños propios ni ajenos. 


Quizá a ti como a varios de mis conocidos les tocó apoyar con el cuidado de los hermanos menores porque no había otra opción; la situación económica no era la mejor o tus padres pensaron que así debía hacerse. En ese caso te invito a considerar que eso ya pasó. Pregúntate esto: Si el mayor no fuera tu hijo ¿lo contratarías para cuidar a sus hermanos menores? Si la respuesta es “no”, entonces sabes que no está preparado para tal labor. Lo mejor es recurrir a una persona de confianza que pueda realizar esta importante tarea.

Me encantaría conocer tus opiniones sobre el tema, por lo que te invito a que me dejes un mensaje en la sección de comentarios, y a compartir este importante tema con tus amigos y familiares.

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