Deja de ver cosas donde no las hay. Controla tus pensamientos y lograrás cualquier cosa


¿Te cuesta trabajo avanzar en tu vida porque tus pensamientos te frenan? En ocasiones las preocupaciones son una venda que no nos deja ver la solución, imaginamos cosas donde no las hay, y nos ahogamos en nuestros propios problemas porque los engrandecemos con esa actitud negativa. 

A continuación te compartiré técnicas y consejos que te ayudarán a concentrarte en el presente. Considera que todo cambio debe hacerse con entrega y con la voluntad de mejorar. Enfocarte en manejar tus pensamientos será un reflejo de madurez y te ayudará a tener mayor control sobre tu entorno. 


Aquí te comparto estrategias para que aprendas a dominar tu mente. ¡No dejes que los pensamientos negativos te dominen!



1. Enfrenta tus miedos y preocupaciones


Tu mente se bloquea cuando te enfocas en lo que te preocupa, en lo negativo, en lo que “probablemente ocurrirá” pero que es aún incierto. Para controlar tus propias ideas es necesario que enfrentes a fondo la preocupación que te asalta; busca la raíz del temor que te impide pensar con claridad. No trates de forzar tu mente para “dejar ir” o “ignorar” el problema real; la mejor manera de sacudir los malos pensamientos es a través del razonamiento y siendo conscientes de la dificultad. 

Para concentrar la energía de manera positiva puedes comenzar con cambios notable en tu postura, en tu cuerpo y en tus emociones. Sonríe siempre y no te conviertas en víctima de tus miedos. ¡Recuerda que tienes el control!

2. Cambia tu perspectiva


Deja de verte como víctima; recuerda que la visión que tengas sobre ti mismo afectará directamente tus emociones, tu autoestima y tu manera de pensar. En lugar de compadecerte y de frustrarte por lo que no puedes cambiar, enfócate en lo que sí puedes controlar: tu actitud. Reserva energía para resolver los asuntos complicados porque el desgaste mental es mayor. 

Alivia tu mente de la “basura mental”. A veces es difícil separar los asuntos laborales, personales y familiares. Pero si logras manejar cada situación con actitud positiva todo será más sencillo. 

3. Autocontrol e inteligencia emocional


Elimina los pensamientos que comienzan con frases como: “No puedo”, “Estoy cansado”, “¿Por qué a mí?” Éstas sólo te volverán víctima de las circunstancias, y es precisamente lo que debemos evitar. La inteligencia emocional es una habilidad que se debe desarrollar, para no reaccionar sino actuar de manera premeditada y consciente. 


Dejarnos llevar por las emociones crea efecto negativo, porque lejos de analizar la situación nos entregamos a lo que sentimos en determinado momento. Si quieres controlar correctamente tus pensamientos es necesario que te pongas un límite. ¡Claro que llorar es liberador! Es válido sentir coraje y frustración, pero no permitas que éstos guíen tu manera de actuar. 

4. Enfócate en el ahora


No pierdas de vista lo que realmente importa: el presente, lo que debes hacer hoy y no lo que ocurrirá mañana. Tampoco te angusties por lo que puede suceder o no, porque todo ello te distrae de la acción. ¿Cuánto tiempo perdemos en lamentarnos? ¿Qué pasaría si todo eso lo invertimos en actuar? Te aseguro que si en lugar de hundirte en el sufrimiento y la angustia, comienzas a proponerte maneras de solucionar tus conflictos o buscas orientación profesional, te sentirás más pleno y poco a poco superarás los pensamientos negativos. 

5. Cambia el “¿qué pasaría si…?” por el “hoy decreto que...”


Decretar tiene fuerza muy poderosa en la mente. Confiar firmemente en lo que nos proponemos se convierte en un hábito que modificará nuestra visión sobre las situaciones desfavorables. 

Escribe tus pensamientos más profundos y decreta sólo cosas positivas. Junto a las frases escribe la manera en que lograrás cada objetivo. 

Si trabajas poco a poco podrás liberarte de todo lo que no te hace bien. ¡Ánimo, puedes lograrlo!

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