Ama con libertad y sin apegos. 6 consejos para disfrutar de una relación saludable y plena


Hemos hablado muchas veces del verdadero sentido del amor saludable, ese que se construye con el paso del tiempo, se genera con confianza, convivencia, paciencia y empatía hacia la pareja. Algunos no saben el verdadero significado del amor pleno; porque hacerlo de esa forma significa libertad, ser uno mismo y aceptar al otro de igual manera.  

Para amar de verdad y equitativamente es obligatorio evitar el egoísmo y pensar no sólo en nuestro desarrollo, crecimiento y felicidad, sino también en lo que el otro requiere. Son necesarios la comunicación, el entendimiento y las ganas de superarse, tanto en lo individual como en lo colectivo. 


¿Qué significa amar sin apegos? Para hacerlo de esa manera hay que dejar a un lado el “ego”, esa voz interior que dicta que todo debe hacerse “a mi manera”. ¿Cómo lograrlo? A continuación te diremos qué hacer para no dejarte llevar por el ego y disfrutar una relación saludable y plena.



1. Los celos dañan la libertad de la pareja


Los celos enfermizos dañan la relación, y los manifiestan quienes sienten miedo irracional de perder a su pareja; los invaden las ganas de controlar cada actividad y de manejar el tiempo del otro a su manera, lo cual refleja inseguridad y poco amor. La felicidad de un celópata (celoso enfermizo) depende del apego poco saludable hacia la otra persona. 


Aquellos que aíslan a su pareja de amigos y familiares, y le exigen explicar cualquier actividad que hace fuera de casa, son “adictos afectivos”. Ellos no aman de verdad, porque el amor sano es libre y sabe respetar la privacidad del otro. 

2. Amar es valorar y respetar la individualidad del otro


El amor verdadero valora y respeta la idea de libertad de su pareja. Tomemos en cuenta que nuestros deseos y metas no deben cambiar por estar con una persona; lo único que debemos sacrificar para estar en una relación es el mal carácter y las malas actitudes, que finalmente son cambios necesarios para crecer como personas y como pareja. Unir nuestras vidas tiene un propósito y éste debe ser crecer juntos, impulsarse para lograr metas comunes y encontrar la fortaleza emocional y la plenitud de la mano del compañero. 


Tu pareja debe estar dispuesta a ayudarte en tus proyectos, no debe frenarte o hacerte sentir menos; porque sólo un ser egoísta, pequeño y débil tratará de usarte para sobresalir mientras sacrificas tu esencia y tus metas personales. No permitas que una persona que disfraza su necesidad con amor se aproveche de ti. ¡Pon límites!, porque el amor también los necesita. 

3. Abandona el ego para amar a plenitud


Debemos ser conscientes de nuestro propio valor para amar a alguien. Para ser capaces de formar nuestra propia identidad es necesario dejar a un lado el egocentrismo, que representa “una valoración excesiva del yo”. Quien sufre de ego inflado no puede reconocer que el otro tiene sus propias necesidades y un concepto único de la relación, así como distintas opiniones, ya que es un ser único y no extensión de su pareja. Una persona egocéntrica sufre al no ser amada como le gustaría, porque no acepta la opinión de su pareja, sólo exige, juzga, critica y humilla.


Recurre también a los chantajes y a la culpa para manipular y dominar la mente de su pareja. ¡Pero eso no es amor! Es el ejemplo perfecto de codependencia y falta de cariño. Para tener un matrimonio estable y duradero es importante tomar en cuenta que el amor maduro ofrece libertad y apoya la realización del otro. ¡Abre los ojos!: quien te domina no te ama.

4. Tu pareja no tiene la obligación de llenar tus vacíos


Por supuesto que en una relación se deben amar y ayudar mutuamente, sin embargo no es tu obligación hacer sentir bien al otro, cada persona es responsable de sanar sus propias heridas.


¡Claro que te preocuparás por el bienestar de tu pareja!, pero tu tarea es aportar y crecer a su lado, no echarte sus problemas en la espalda y cargar el peso de sus heridas. Esos vacíos acabarán por consumirte y la relación pronto será una carga que tarde o temprano tendrás que dejar ir; por ello es importante que ambos trabajen en sanar su pasado. 

Cuando te ofrezcas a alguien hazlo en plenitud. Tú no sustituyes a nadie ni eres el agua que llena los vacíos no resueltos de una persona inmadura, no estás ahí para auxiliar sino para amar y ser amado” -Anónimo.

5. Amar es buscar la felicidad juntos


Deben encontrar la felicidad en ustedes mismos y complementarla con la unión de pareja. ¡No busques la felicidad fuera de ti! Aprende a reconocerla y de esa manera lograrás ser feliz al lado de alguien más, sobre todo trabajando en conjunto para construir un amor saludable. ¿Cómo lograrlo? Escuchen sus deseos y apóyense para lograr sus metas, porque la felicidad vive dentro de cada uno, pero juntos pueden ayudarse a sacarla a flote y vivir en armonía.

6. El amor libre es amor verdadero


El amor sin apegos es el que permite la libertad, el que exige y da respeto, aquel que genera armonía y que, a pesar de formar lazos fuertes, no ata a la persona amada. El apego es un estado emocional que puede ser saludable o no. Lo ideal es amar con plena conciencia de que “mi pareja no es mi propiedad”, “ningún ser humano me pertenece”, “cada individuo es libre de amar a su manera”.

Para amar es necesario aceptar al otro con todo y sus defectos, porque cada uno es único en su imperfección, y esos detalles son los que nos hacen humanos. Amar sin apegos es amar de verdad.

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