5 preguntas que NUNCA te debes hacer al terminar una relación. Solo te haces más daño


Imagina que un día, luego de mucho tiempo, tu pareja decide terminar la relación sin aclarar los motivos. No dice nada concreto, sólo frases frías, como “se acabó”, y se marcha de tu vida. Lo más probable es que quedarías en un mundo de dudas y en espera de explicaciones. Pasaría algo como que te enojas contigo, y te preguntarías constantemente por qué terminó. Lo que seguiría es buscar culpables entre sus amigas o su familia, porque ignoras cuál fue la gota que derramó el vaso.    

Lo digo como un supuesto, pero tal vez has vivido algo parecido o peor. Por eso hoy quiero compartir contigo cómo hacer frente a una ruptura amorosa, sin lastimarte más con preguntas que no te llevan a nada bueno. 



Hay que saber aceptar las rupturas, enfrentarlas, llorarlas si es necesario, pero siempre recordando que no hay nada que hacer por el pasado, ya que no puedes cambiarlo ni arreglarlo y, sobre todo, no puedes llevarlo a todos lados. Lo que debes hacer es liberarte de quien ya no quiere estar contigo, para que llegue  quien realmente merece estar a tu lado, amándote y valorándote como la gran persona que eres.  



Pensando en lo importante que es dejar de dar vueltas en tu cabeza a la separación, te dejo 5 preguntas que jamás debes hacerte luego de terminar una relación:


1.- ¿Por qué me dejó?

Una relación es de dos y cuando acaba, se termina para los dos, nadie deja a nadie. Si él o ella quiso alejarse, hazlo tú también; camina lejos hacia nuevas aventuras, nuevas personas, ideas, viajes e incluso nuevos amores. 

2.- ¿Por quién me dejó?

¿Qué utilidad tendría saberlo? No puedes compararte con otra persona, pues ningún ser humano es un objeto a la venta tratando de ser mejor que otro. Mucho menos puedes culpar a un tercero de la ruptura de tu relación, porque quien debió cuidar ese lazo es tu ex pareja.  

3.- ¿Volverá algún día? 

¿Realmente te gustaría que volviera quien ya te dijo que no te ama? La vida es muy corta, no la pases esperando a quien ya se fue, a quien no quiere estar contigo.  


4.- ¿Qué estará haciendo? 

Revisar con frecuencia sus publicaciones de Facebook para saber dónde está, ver su última conexión en WhatsApp, tratar de adivinar con quién chatea mientras aparece en línea, son cosas que no tienen por qué preocuparte. Sólo te lastimas sufriendo por un millón de ideas imaginarias, que en su mayoría son falsas. Y déjame decirte que si fueran ciertas, tu pareja ya es libre y puede hacer lo que desee. Y otra cosa: tú también eres libre ya. Usa esa libertad para disfrutar la vida, no para atormentarte. 


5.- ¿Merecía yo esto? 

La respuesta más probable a esta pregunta es ‘‘no’’. No mereces sufrir, nadie quiere pasar por una ruptura; es doloroso, difícil, pero el que termine tu relación no quiere decir que seas mala persona o que sea un castigo o penitencia que debas pagar. A cualquiera le puede pasar, es algo que no depende de ti porque estamos hablando de la decisión que el otro tomó.

Es doloroso no encontrar explicación para una ruptura amorosa y duele aún más buscar respuestas que en lugar de ayudarte a crecer y superar la separación te hacen sentir atormentada. Necesitas dejar de pensar en lo que no fue y vivir lo que puede ser.   

No cierres tu corazón al amor y a la felicidad por una mala experiencia. Este dolor pasará (como todo en la vida) y las lágrimas que puedes derramar por quien se fue sólo te impedirán ver las buenas oportunidades que han llegado a tu vida. Ármate de valor, ámate, valórate y disfruta la vida.

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