10 errores que nunca debes cometer como padre. Todo lo que les enseñes los marcará de por vida


Ya he dicho que los niños no llegan al mundo con un manual de cuidados y amor, pero si a eso le sumamos las expectativas que nos han inculcado sobre un padre y una madre, todo se complica un poco más.

Hoy quiero hablar específicamente de los padres y de los errores que no debemos cometer al realizar este papel en la vida, pues caer en ellos provocará problemas emocionales muy serios a nuestros hijos.



Mucho se habla del vínculo especial entre madre e hijo, pues sin compartir 9 meses de su vida esas bendiciones no serían posibles. La cuestión es que eso no implica que los padres no puedan gozar de esa cercanía, simplemente deben ganarla con actitudes y muestras de amor. 



Recordemos que todos los niños nacen gracias a un papá y una mamá, por lo tanto los dos son responsables del pequeño. Al final de cuentas ese hijo es lo mejor de ambos, ¿cómo no amarlo?


Las presiones del trabajo, la pareja y la propia familia pueden provocar errores como los de esta lista, pero cada uno tiene solución. Te invito a analizarlos y a tomar lo mejor de cada punto: 

1.- Dar más importancia al trabajo que a la familia


Esto sólo es una forma de decir a los hijos que el trabajo es más importante que ellos; no les demuestra amor, sólo falta de interés. Es verdad que sin trabajo no tendríamos los recursos para sostenernos, pero como adultos debemos identificar el punto de equilibrio y demostrar a nuestros familiares que ellos son la prioridad. 

2.- No jugar con los hijos 


Porque están cansados, porque no tienen tiempo, porque es aburrido… ¡las excusas sobran pero no son válidas! Los niños sienten confianza cuando ven que papá se involucra en sus cosas y muestra el niño que fue. No te preocupes si no puedes estar mucho tiempo con ellos, pero trata de que los minutos que tengas disponibles sean de calidad, un espacio donde toda tu atención les pertenezca sin distraerte con tu pareja, el trabajo o los dispositivos móviles. 

3.- Pretender que los hijos sean algo que ellos no predican 


Como bien dice un querido colega: “El ejemplo arrastra”. Es imposible esperar que los hijos hagan algo que no han visto; no podemos decirles que el cigarro es malo si nos ven fumar, o explicarles la importancia de la puntualidad cuando los llevamos tarde al colegio. Además, no serán felices si no ven esa dicha en ti. Los hijos alegres sólo resultan de padres felices: si tú estás bien, ellos también lo estarán.

4.- No tener una relación independiente de la madre 


Me refiero a que pases tiempo con ellos sin que tu pareja esté presente, ella no tiene por qué ser intermediario en esa relación. Busca un pasatiempo que puedan realizar juntos, vayan al cine, al parque... Tu pareja estará encantada de tener tiempo a solas y tú tendrás oportunidad de fortalecer el vínculo con tus hijos.

Me molesta mucho cuando algunos conocidos dicen: “estoy de niñera de mis hijos”. ¿Acaso las mujeres dicen eso? Parece que olvidan que los hijos son responsabilidad de ambos. No son niñeras, son papás. 

5.- Mostrar a los niños desacuerdo sobre la forma de disciplinarlos 


Quizá tu pareja hizo algo para disciplinar a los hijos que no te pareció, pero no debes mostrar tu molestia frente a ellos porque le restarás autoridad y harás que dejen de respetarla. Lo recomendable es hablar esos temas cuando estén solos, para encontrar el mejor acuerdo; que ellos sepan que indicaciones, consecuencias y responsabilidades están en la misma sintonía y que su comportamiento debe ser el que ustedes piden. Si no muestran un frente común los niños podrán chantajearlos y abusar de su amor y su confianza.

6.- Exigir respeto en lugar de ganarlo 


He conocido muchos hombres que piensan que siendo estrictos y duros (incluso violentos)  con los hijos ganarán su respeto, pero en realidad ignoran el miedo que les provocan. ¡Claro que como padres no vamos a permitir que hagan lo que les venga en gana! Lo ideal es hablar de expectativas, responsabilidades y consecuencias. Si ellos fallan, cumplir lo que habíamos advertido y así, al ser coherentes con palabras y acciones, los hijos sabrán que deben respetar nuestras peticiones.

7.- No apoyar en las labores del hogar 


Olvídate de que ‘‘eso es trabajo de su madre’’. Siempre hay tiempo para hacer algo en casa y toda ayuda es bienvenida. Por lo tanto, tu labor como padre es mostrar a los hijos que el cuidado del hogar es trabajo de todos. Hazlo bien y con gusto, para que ellos también se involucren; verás que tu pareja apreciará tu esfuerzo. Si no lo haces tus hijos aprenderán a ver a su madre como sirvienta, además de que serás injusto. 

Muchos hombres se escudan diciendo que trabajan para llevar dinero a casa; olvidan que cuidar el hogar también es trabajo (muy demandante, por cierto), por lo tanto deben apoyar, pues no hay manera de valorar más el hogar que trabajando por su bienestar en todos los sentidos.

8.- Maltratar a su madre


Este punto es sencillamente terrible. Maltratar a la pareja de forma física, verbal o emocional (con indiferencia y poca comunicación) es lo peor que puedes enseñar a tus hijos, porque aprenderán a ser sumisos o violentos en la relación. No importa si tu pareja y tú ya no están juntos, deben respetarse siquiera por el tiempo que compartieron y los hijos que tuvieron. 

9.- Exigir demasiado a los hijos


Muchos hombres son demasiado competitivos y esperan que sus hijos sean igual; los presionan para que destaquen en diferentes áreas, para que no cometan errores, pero esto sólo les hace sentir una presión enorme y cuando fallan, son incapaces de lidiar con el fracaso. 

No exijas algo que no puedes o que no lograste cumplir, ayuda a tus hijos a realizar sus propios sueños y demuéstrales que siempre estarás orgulloso de ellos por dar su mejor esfuerzo.

10.- No conocer a los hijos 


El hecho de estar bajo el mismo techo no quiere decir que conozcamos a las personas; aportar los recursos para que tengan una vida digna, tampoco. Como padres debemos ir más allá. Esfuérzate por conocer los gustos de tus hijos, su comida favorita, metas personales, cómo prefieren su emparedado, detalles de sus amigos, todo lo que conforme su mundo y su identidad. 

Esto hará que su trato sea realmente especial, que se sienta el amor de ambas partes y que no separen los problemas que cada uno pudiera tener, pues sabrán que hay apoyo mutuo.

Sé que culturalmente hemos visto que la mujer no se separa de los hijos, pero muchos hombres quisiéramos disfrutar de todo eso y nadie puede impedirlo. Por lo tanto, ¡no te limites! Aprecia los momentos con tus hijos y disfrútalos, es la mejor muestra de amor que puedes darles.

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