¿Tienes un hijo rebelde? Mira por que actúa así y cómo lidiar con la situación de la mejor manera


Si eres papá o mamá, seguro has temido por el día en que tus hijos serán adolescentes. Entre las historias de horror que los amigos nos cuentan y nuestra propia experiencia, sentimos que esos años serán casi una guerra en familia.

Pero ese no tiene por qué ser tu destino, y hoy te hablaré sobre la rebeldía adolescente, en qué edad se manifiesta, qué situaciones pueden originarla, qué tipos existen y sugerencias para lidiar con ella. Recuerda que en esa etapa tus hijos empiezan a formar su independencia y es normal que se alejen un poco de ti para conocer el mundo, pero eso no quiere decir que harán su voluntad, pues tu labor como padre sigue siendo la de guiarlos.




Mucho dependerá de la relación que hayan tenido con los hijos en su infancia, el amor les hará sentir seguridad en ellos mismos, respaldo, y sobre todo, les mostrará que no estarán solos en ninguna dificultad que pudieran enfrentar. Si antes no hubo mucho acercamiento, siempre es buen momento para hacerlo. 

Ahora, ¿cómo prepararte para vivir con un adolescente? Esta etapa del desarrollo aparece alrededor de los 12 años y termina poco después de los 21. Además de los cambios físicos surgen los torbellinos emocionales desatados por el despertar de varias hormonas. 


La rebeldía adolescente puede clasificarse en cuatro tipos:

a) Regresiva. Nace del miedo a actuar y hace que el adolescente se comporte de forma pasiva, no expresa sus ideas ni sus sentimientos; parece que se recluye en sí mismo.

b) Progresiva. Es la única rebeldía positiva, pues comprende la realidad pero detesta las injusticias y busca mejorar las reglas en lugar de romperlas. 

c) Transgresiva. El joven va contra las normas de la sociedad, simplemente por no seguirlas o por egoísmo.

d) Agresiva. Hace que el adolescente se exprese de forma agresiva porque no sabe lidiar con los conflictos de su vida diaria, por lo tanto busca sentirse mejor por medio del sufrimiento de otros. 


Es importante reconocer que esta rebeldía puede darse por diversos motivos y algunos involucran en gran parte la relación familiar. Entre las causas más comunes se encuentran: 

1.- Factores biológicos, como sus cambios hormonales y emocionales. 

2.- Distanciamiento de los padres para crear su propia identidad.

3.- Relaciones insatisfactorias de amistad y/o pareja. 

4.- Disciplina familiar inadecuada. Aquí influye mucho la relación con padres y hermanos. 

5.- Exposición a actitudes violentas en medios de información (televisión, internet, videojuegos, música...).


El adolescente no es un monstruo al que no podemos controlar, simplemente es el hijo que toda la vida hemos amado y que ahora está pasando por un proceso de cambio. Por ello te pido que no tengas miedo de lidiar con la situación, confío en que los siguientes consejos te serán muy útiles:

1.- Sé paciente, recuerda que es una etapa pasajera

La adolescencia no es eterna, y aunque habrá momentos en que te sentirás molesto, sé paciente, pues los gritos y los reclamos serán respondidos con más rebeldía e incluso con violencia. 

2.- Escucha para entender

Me refiero a que medites en las palabras de tu hijo, que no sólo hable sin que le pongas atención.

3.- Respeta tiempo, espacio y decisiones de tu hijo

Estoy seguro que a ti no te agradaría que tomaran tus cosas sin permiso, que revisaran tus cajones o que alguien invadiera tu oficina o tu habitación sin motivo. Tu hijo es igual, está creando su propia identidad y la privacidad vale mucho para él. 

Te pido que recuerdes que quizá no estás de acuerdo en lo que tu hijo quiere hacer, pero eso no quiere decir que esté equivocado. Respeta sus decisiones y observa las consecuencias, por si llegara a necesitar tu apoyo. La única justificación para intervenir es cuando se está dañando a sí mismo. 

4.- No te comportes como juez, sino como padre amoroso y amigo fiel

Considera que los tiempos han cambiado, que tu hijo quizá está viviendo cosas que no imaginas, y lo peor que puede pasar es que le respondas con reclamos. 

Trata de darle el mejor consejo y apóyalo en todo momento; necesita tu comprensión.

5.- Enseña a tu hijo a lidiar con sus equivocaciones

Debe asumir su responsabilidad para resolver conflictos y esto no quiere decir que es incapaz, sino que tiene que considerar maneras distintas de lograr sus metas. Muéstrale cómo ser menos duro con él mismo y a pensar en soluciones en lugar de hacer más grande el problema.

6.- Comparte tu experiencia

Nada hará que tu hijo sienta confianza como compartirle lo que tú viviste a esa edad. Platícale de tus amigos, de la música que escuchabas, de cómo te trataban tus padres; así darás más validez a tus consejos. Verás que su rebeldía cambia por un vínculo único.

7.- Aprende de sus gustos, involúcrate

Acompáñalo a un concierto, conoce a sus amigos, platica con sus maestros de su desempeño escolar, entérate de todo lo que ocurre en las diversas áreas de su vida, así podrás entender mejor sus problemas y ayudarle a encontrar la solución ideal.

8.- Compartan tiempo de calidad

Es común que cuando preguntas algo al hijo adolescente te conteste ¨sí¨, ¨no¨, ¨mmm¨, o alguna expresión que simplemente te deja sin respuesta. Lo mejor para que ambos mejoren su relación es pasar tiempo de calidad, es decir, sin distraerse en la televisión, el celular, los problemas de la escuela o del trabajo. Y quiero recalcar esto: sin distracciones para ninguno de los dos, debes poner más de tu parte. 

Hablar con tus hijos no es para regañarlos por lo que hicieron mal, sino para hacerles saber que ahí estás para lo que necesiten. 

Demuéstrale que es tu prioridad 

9.- Recurran a la democracia

Habrá varios puntos en los que no estarán de acuerdo, pero eso no quiere decir que no hay niveles intermedios. Cede en algunas cosas y tu hijo también lo hará, negocien y los acuerdos serán más comunes.

10.- Hagan un frente común tu pareja y tú

Ya sea que estén juntos o separados, es importante que tengan en claro lo que esperan de su hijo, los límites que le impondrán y las medidas disciplinarias para cuando no los respete. Si cada quien tiene una conducta distinta, el adolescente no tendrá claridad 

11.- Motívalo para practicar un deporte o una actividad artística

Esta es una excelente estrategia para que tu hijo aproveche toda esa energía adicional que siente. En lugar de manifestarla con rebeldía, podrá darle buen uso y a la vez pulirá algunos de sus talentos. 

12.- Sé claro con las consecuencias y marca límites 

No debes olvidar que tú eres el padre y el guía, por lo tanto debes ser claro en todo aquello que definitivamente no es aceptable. No estalles cuando tu hijo cometa el error, con tiempo habla con él sobre las consecuencias que habrá si no sigue tus indicaciones. Será su responsabilidad lidiar con ello si no respeta lo que le has pedido.


La adolescencia es una etapa difícil si nosotros como padres lo permitimos. Deja que el amor te guíe hacia las mejores decisiones, así tu hijo será un adulto feliz y pleno.
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