¿Te quieren o te envidian? Mira cómo identificar si una persona es digna de tu confianza


En la vida muchas personas pueden cruzarse por nuestro camino. Algunas dejan huellas imborrables, otras aparecen para ayudarnos a cumplir alguna meta y desaparecen, pero no podemos dejar de lado a las que llegan para lastimarnos, entre las que destacan los envidiosos. 

Sé que suena cruel, pero hay personas que se acercan a ti para verte caer porque tu brillo les molesta. No necesariamente quiere decir que hiciste algo mal, esa gente recurre a esta forma de vivir para sentirse mejor respecto de un conflicto personal. Aclaro eso no por justificarle, sino para que entiendas por qué lo hace.



Hoy quiero hablar contigo de la envidia, y de las señales que indican si una persona que estimas, merece o no tu confianza. Lo ideal es que identifiques este detalle a tiempo para evitar que sufras por una traición. 



En sí ¿qué es la envidia? Es el sentimiento que nace cuando alguien desea lo que otra persona tiene y que, por algún motivo, él o ella no. Puede ser que no quiera esforzarse y sólo espere resultados fáciles, o que simplemente vivió experiencias distintas y la vida le llevó por otro camino. En cualquiera de estos escenarios la envidia no es tu culpa, es algo que la persona debe digerir para vivir en paz y realmente ser estimada por quienes frecuenta. 


No hay manera de decirlo bonito: el envidioso es un ser tóxico y lo ideal es que te alejes de él para que no afecte tu vida con su veneno, si es que no resuelve los conflictos personales que le hacen vivir de este modo. 

Las principales características de una persona envidiosa son: 

1.- Se porta muy amable, pero si alguno de sus seres cercanos no está presente, revela secretos íntimos o vergonzosos para que los demás cambien la percepción de esa persona. Muchas veces el o la egoísta adquiere mejor reputación destruyendo la imagen de otros.

2.- Crea discordias. Puede inventar chismes o revelar algo que se le confió en secreto, para armar un conflicto entre sus conocidos. 

3.- No celebra los logros de otros, siempre busca una falla para justificar su postura. 

4.- Desanima a otros para que no cumplan lo que se han propuesto, siente que si él o ella no triunfa, nadie más debe hacerlo. Es experto en hacer comentarios pesimistas. 

5.- Presume lo que no tiene o no es, para que todos vean que es “superior”. 


¿Existe la envidia sana? No. Muchos creen que la envidia motiva a que una persona sea mejor, pero la realidad es que esta actitud sólo acentúa sus frustraciones personales y le recuerda lo que no tiene. Cuando alguien es envidioso no busca la manera de superarse, sino de hacer que los demás caigan a su nivel; opta por el camino fácil. 

¿Cómo lidiar con una persona envidiosa? 

Lo primero que debes hacer es estar seguro de tu valor. Eres una gran persona y constantemente habrá comentarios incómodos sobre ti, pero debes recordar que eres mucho más que eso y tomar las cosas de quien vienen.


Como mencioné anteriormente, una persona envidiosa es difícil porque hay cosas que vivió y le hicieron tomar esa actitud. Si lo consideras prudente trata de ayudarle a resolver esos conflictos. Habla con él o ella y recuérdale sus mejores aptitudes, ayúdale a que recobre la fe y que aprecie todo lo bueno que le rodea. Tú puedes ser la persona que le ayude a cambiar para bien.

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