¿Sientes que tu pareja te hace sufrir? La culpa es tuya. Mira por qué y cómo solucionarlo


¿Tu pareja te hace sufrir? No dejes que esa persona se convierta en tu prioridad si sabes que no te valora. Debes estar con alguien que se esfuerce cada día para tenerte a su lado. Los insultos, gritos y hasta golpes, tú los has permitido; has llegado al punto en el que te aferras a mantener algo que no te hace feliz. ¿Quieres dejarlo pero no puedes? Te has convertido en víctima de la historia donde quejas y lamentos son tus mejores acompañantes. 

Lo primero que necesitas es tiempo. Piensa en ti, no en los demás. Estar contigo misma te ayudará a trabajar tu autoestima y a controlar tus emociones. Pregúntate ¿qué es lo que quiero?, ¿cómo es mi pareja ideal?, ¿la persona con la que estoy cumple con ello? Si tú no te amas nadie lo hará.



Estos son los factores que no te permiten ser feliz:

1. Baja autoestima. 


¿No vales la pena? Deja de hacerte sentir menos, mereces alguien que te impulse y te quiera por lo que eres. Crees que si dejas a esa persona nadie va quererte y no es verdad. No necesitas aprobación de los demás para ser feliz, tienes que aprender a decir ¨NO¨ sin sentirte mal. Te la pasas justificando los malos tratos de tu pareja e incluso te culpas por sus acciones. Es momento de que tomes las riendas de tu vida, vuelve a tus pasatiempos, realiza alguna actividad física, mímate y verás que encuentras a la persona indicada. 

2. No confías en ti. 


En psicología se llama baja autoeficacia; es decir, crees que no eres capaz de lograr lo que te propones, antes de intentar algo ya estás pensando que vas a fracasar y eso ha impedido que dejes a esa persona. Piensas que no puedes soportar el sufrimiento de una ruptura y prefieres mantenerte en tu zona de confort, pero vas a conocer lo fuerte que eres cuando lo decidas.

3. Culpas a tu entorno. 


¨Así me educaron¨, ¨es una mala racha¨, ¨no tenemos tiempo¨, son algunas excusas que utilizas para justificar tu sufrimiento: la culpa es de los demás y no hay nada más que hacer. Es cierto que la familia, las amistades y el trabajo influyen en la relación, pero tú decides cómo afrontar la situación. Una cosa es buscar la solución y otra, evadir el problema. ¿Qué sucedería si olvidas la forma en que fuiste educada? ¿Y cuando pase la mala racha o pasen más tiempo juntos?... Deja de mentirte. 

4. Dependencia. 


Toda la vida has dependido de otro, hasta para ordenar del menú pides una opinión, odias tomar decisiones y si lo haces sin ayuda te sientes insegura. Esto provoca que te vuelvas dependiente, necesitas a esa persona más de lo necesario, así que ya no ves tu vida sin él. La pregunta es: ¿estás con tu pareja porque en verdad la quieres o porque no te sientes capaz de hacer las cosas sola? 

5. Negación. 


Te cierras a tal grado que no estás consciente de lo que sucede a tu alrededor, te mantienes con la mente bloqueada esforzándote por hacer creer a los demás que eres feliz. Los problemas para ti no existen, prefieres dejarlos pasar antes que hablar por temor al fracaso. Pero ¿qué es lo peor que puede pasar? 

6. En las buenas y en las malas. 


Nos han vendido la idea de que las parejas tienen que apoyarse en las buenas y en las malas, pase lo que pase. Es verdad, pero hay una línea muy delgada entre el apoyo y aferrarse a algo que no funciona. ¿Cuánto tiempo llevan en la misma situación? Uno sabe cuando el amor se acabó, las crisis no pueden ser constantes; de ser así estás en una relación tóxica y la única solución es la separación. 

7. Miedo a las emociones. 


Hay personas que no salen del círculo vicioso sólo porque tienen miedo a sentir los malestares de la separación. No puedes evitar que te duela, pero es algo pasajero que te enseñará a no cometer el mismo error. Sentir dolor es positivo y necesario después de una relación; estarás mal porque amas a la persona, es el duelo que hay que vivir para sanar. No temas, eres lo suficientemente fuerte como para que te rompan el corazón y volver a amar. 

Es tiempo de que pongas una barrera a los malos amores, de que seas responsable de tu felicidad. Levanta la cara y mira al futuro, ¡tú puedes recuperar la dignidad! Respétate para que la otra persona te ame de verdad. 

¨Sé fuerte para que nadie te derrote¨ 
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