Quédate con un amor que te de confianza y NO dudas. 8 señales de que estás con la persona indicada


Es muy común escuchar que nadie nace con la habilidad para ser padre ni estamos entrenados para tomar decisiones complicadas. O, simplemente, ¿quién nace sabiendo amar? La respuesta es más que obvia: nadie. Debemos entender el amor como una construcción, una decisión que se toma  a diario y que, por supuesto, se hace en equipo. Como mencioné anteriormente, nadie nos dice cómo amar a la pareja, pero sí tenemos varios ejemplos desde que somos pequeños; el más claro y fuerte es el de nuestros padres. 

Es necesario que tomemos lo mejor de lo que vimos en casa, y aprender a distinguir los patrones negativos que pueden destruir nuestra relación, porque toda conducta aprendida puede ser cambiada para que el compromiso, la confianza y la compatibilidad den al amor la oportunidad de florecer. 


El amor maduro, el verdadero y el que perdura toda la vida, no nace de la noche a la mañana, aunque puede ser fácilmente confundido con la química y el deseo físico. Si es auténtico siempre buscará la manera de seguir adelante 



1. Apoyo incondicional


Valorar a la pareja lo suficiente como para apoyarla y amarla sin condiciones. El amor verdadero sabe reconocer los errores y aceptarlos como parte de la relación, porque al final del día todos somos humanos, con defectos. El apoyo incondicional no es ciego, simplemente ofrece ayuda en los momentos complicados, sabe sacar lo mejor de cada uno y se convierte en un soporte invisible que nos ayuda a levantarnos frente a la adversidad.

2. Paciencia y buena comunicación


La comunicación es esencial en cualquier relación, incluso en la amistad, pero sobre todo durante el matrimonio, pues así se pueden plantear soluciones a los problemas y conocer los deseos de la pareja. La paciencia es una virtud que se debe desarrollar y llevar a la práctica, ya que ayudará a ambos para tratarse con respeto y expresar sus deseos, sueños y expectativas de la relación.

3. Complicidad y confianza


La complicidad implica estar dispuestos a cooperar y hacerse felices, tener la confianza para platicar de todo lo que les inquieta fuera del hogar. Ambos aspectos son necesarios para crear un ambiente de apoyo y empatía. Procura incluir a tu pareja en las actividades que disfrutes, platiquen de cosas importantes pero también de aspectos cotidianos, compartan secretos y gustos entre ustedes, eso mantendrá viva su relación. 

4. Compromiso en todos los aspectos


El compromiso es pieza clave para construir el amor maduro, es una decisión que los lleva a querer superar cada desafío y a permanecer unidos. Esta cualidad impulsa a respetar la exclusividad con la pareja, es la que abre el paso a la empatía y a entender los sentimientos del otro. 

El compromiso es la vocecita que nos dice “no te alteres, todo puede mejorar”, y aquello que nos hace quedarnos y arreglar los problemas en vez de tomar la salida fácil. Es uno de los pilares de la relación, y si se derrumba el amor se debilita. 

5. Mantenerse firmes en los momentos de crisis


Para que una relación sea duradera es necesario mantener ese compromiso incluso en los peores momentos. Por ello es importante fortalecer constantemente los lazos de pareja, cuidarse y procurar el bienestar mutuo incluso después de un pleito o un disgusto. El enojo no debe ser pretexto para abandonar la cordura y herir al otro, en cambio guardar la calma y actuar de forma asertiva en las crisis familiares dará seguridad a la relación, pues ello representa el nivel de amor y compromiso que hay entre ambos.

6. El buen humor es pieza clave


Una pareja que ha compartido su vida durante años corre el riesgo de caer en la rutina, en el aburrimiento y la monotonía. Para evitar esto es importante tratar de sorprender al otro con un buen sentido del humor; la risa es liberadora y puede ayudar a relajar las tensiones de la convivencia diaria. Quítate la falsa idea de que conoces cada aspecto de tu pareja, porque todas las personas adquieren gustos diferentes o pensamientos nuevos con el paso del tiempo. 

7. Impulsar a la pareja


El amor verdadero busca la realización plena de ambos individuos; no conoce el egoísmo. Aunque tengan diferencias o no estén de acuerdo en los mismos aspectos, saben respetar los deseos y metas personales de su pareja. Esto es muy importante, pues cuando el desarrollo de uno se ve frenado llegan las frustraciones, el arrepentimiento y las dudas, como “¿me habré casado con la persona equivocada?”. Para evitar esto es necesario el trabajo en equipo, la empatía y las ganas de apoyar al compañero. 

8. No dejar que el amor se deteriore


El amor se construye con el paso del tiempo, pero también puede deteriorarse, sobre todo si no se cuidan los detalles importantes. Para que la relación funcione es preciso reflexionar y analizar cuáles aspectos se han descuidado, tomar en cuenta las necesidades del compañero y comunicar las propias. Cada etapa del matrimonio es diferente y no debemos dejar que el amor muera; hay que cuidar la química del romance, tratar al otro con respeto y paciencia, conversar de cosas importantes y gustos culposos, y expresar el cariño no sólo con palabras sino con caricias y besos. 

Todo aspecto es importante en la vida de la pareja, y para que la relación sea estable y duradera se debe tomar en cuenta los deseos del otro sin dejar nuestra propia esencia.  

“Quédate con un amor que te dé respuestas y no problemas. Seguridad y no temor. Confianza y no más dudas.” -Paulo Coelho

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