No te conviertas en la madre de tu esposo. Estos son los riesgos que corres al hacerlo


¿Alguna vez has sentido que los amigos de tu esposo son mala influencia o que tiene que avisarte dónde estará? Esto es parte de la manera en que se comporta una mamá y quizá estás adoptando este papel con tu pareja, lo que podría afectar gravemente la relación. 

Hoy te quiero hablar de este problema que sucede con frecuencia: las novias o las esposas se convierten para el hombre en una especie de segunda madre, y eso termina por crear codependencia, lo que resulta en el fracaso de la relación. Sé que dirás que muchos cuidados y atenciones que das a tu pareja son para demostrar tu amor, pero puede ser que el sentimiento te ciegue al grado de dejar de verlo como el hombre del que te enamoraste. 



Esta actitud de mamá se conoce en psicología como “Síndrome de Wendy”, y hace referencia al curioso personaje de la historia de “Peter Pan”, Wendy Darling, quien asume que debe cuidar a Peter y a los niños perdidos tal como su madre lo hacía con ella y sus hermanos. Dan Kinley fue el primer psicólogo en mencionar el término en su libro “Síndrome de Peter Pan, el hombre que nunca creció”, publicado en 1983. 



El nombre “Peter Pan” se aplica también a quien se caracteriza por su deseo de mantenerse joven, impulsivo, libre de responsabilidades, y por el miedo que le provoca parecerse a sus padres. Cuando “Peter Pan” y “Wendy” se encuentran resulta una relación en la que ambos desarrollan codependencia. 


¿Cómo podríamos identificar estos síndromes en tu relación? Quizá en los primeros meses todo fluía bien entre tu pareja y tú, pero ahora hay frases entre ustedes como “no sé qué harías sin mí”, “todo lo tengo que hacer yo”  o “no te preocupes, yo lo arreglo” 

Esto respalda las principales características de la mujer que se convierte en madre de su esposo: 

1.- Asume las responsabilidades de su compañero, desde cuestiones laborales hasta familiares y de arreglo personal. Decide todo por su pareja. 

2.- Considera que los padres lo descuidaron y piensa que necesita “enseñarle a ser mejor”.

3.- Necesita el respaldo y el agradecimiento del hombre porque se siente sola e insegura.

4.- Puede mencionar que abusa de ella por sus buenas intenciones. 

5.- No expresa sus molestias, para evitar conflictos.

6.- Es muy complaciente. 


Sé que es responsabilidad de una pareja procurar el bienestar de la otra parte, la clave está en no caer en excesos. Algunos colegas afirman que la mujer que trata como hijo a su pareja lo hace porque teme ser abandonada, y prefiere actuar como madre para que el hombre dependa de ella. Mientras apoya la conducta infantil tiene más control sobre él. 

Con el tiempo el compañero llega a sentirse abrumado y acorralado en su propia relación, siente que la mujer lo hostiga. Ella, por su parte, se frustra porque él nunca cambió. Aquí es donde la relación llega a su fin.


Para solucionarlo antes de que no haya vuelta atrás, te propongo estas sugerencias que te ayudarán a limitar tu conducta:

1.- Maneja tus emociones con madurez 

Enojo, arrogancia y apatía son tus peores enemigos. Si tu pareja hace algo que te molesta, conserva la calma y no hagas el problema más grande. Por ejemplo, si le pediste ayuda con los trastes de la cena pero está jugando con el teléfono, antes de reclamar recuérdale que necesitas que te apoye con esa tarea, pídelo de buena forma y lo hará. 

Recuerda que en el pedir está el dar, no caigas en esa actitud de mamá que al ver la poca cooperación de sus hijos, prefería hacer todo sola y después se quejaba de que nadie la ayudaba. 

También te pido que no esperes que tu esposo o tu novio haga las cosas como tú, pues él aprendió de forma distinta y si le reclamas, le quitarás las ganas de ayudar. De nuevo: en el pedir está el dar.

2.- Deja de regañar a tu esposo

Esto demuestra que crees que es incapaz de hacer las cosas más sencillas. Si necesitas que te apoye con algo, pero lo olvidó, recuérdaselo en forma agradable. Es muy diferente decir: “Ya sabía que se te iba a olvidar sacar la basura” en vez de: “Amor, por favor recuerda sacar la basura, gracias”. 

Tu esposo es adulto, con cosas buenas y malas, como tú, y estoy seguro de que no se enamoró de ti para que lo regañes por todo lo que no te agrada. Honestamente, creo que los hombres somos más olvidadizos que las mujeres, pero un recordatorio sencillo y con cariño hará que resolvamos todos los pendientes.

3.- Cambia cualquier señal física que sea acto de madre por uno de pareja

Es el hombre fuerte con el que te casaste, por lo tanto procura tratarlo como tal. Si le vas a dar un beso, que sea en la boca en lugar de la mejilla; si le vas a hablar cariñosamente, que no sea como si fuera un niño pequeño. ¿Se equivocó? En lugar de regañarlo o decir “te lo dije”, propón algo para que las cosas le salgan mejor. 

Una pareja no está para regañar sino para apoyar. 

4.- No esperes a sentirte cansada para pedir ayuda

Lo comento porque precisamente el cansancio hace que pidamos las cosas de mala manera. Cuando vas a comenzar una tarea, pídele ayuda a tu esposo para que terminen más rápido y sin cargarse la mano. 

Te sugiero también que no te encargues de lo que sea su responsabilidad, pues así sólo harás que siga sin hacerse cargo. A tu esposo le encantará sentirse más útil y verte feliz por lo que está haciendo, y tú te sentirás más tranquila al saber que puedes confiar en él para apoyarte.

5.- Respeta las decisiones de tu pareja 

Claro que habrá ocasiones en que no estés de acuerdo, pero por una parte debes admitir que no siempre tendrás la razón y por otra, confiar en que él hace lo mejor para ustedes y su familia. Si se equivoca, permite que aprenda de sus errores. 

Lo único que no debes aceptar es todo lo que vaya contra tu integridad física o emocional.

6.- No uses tu cuerpo para condicionar a tu pareja 

¿Recuerdas a esas mamás que dan a su hijo juguetes o dulces para que deje de llorar, o le dicen que si hace lo que ellas quieren le darán un premio? Usar tu cuerpo para controlar a tu pareja es exactamente lo mismo.

No transformes un momento bello entre ustedes en un arma de chantaje. 


Por amor podemos hacer muchas cosas, pero no olvidarnos de respetar a la pareja tal como es. Nadie lo hará cambiar si él no lo cree necesario. Tampoco controlaremos su manera de ser sólo porque a nosotros no nos parece, recuerda que no eres su mamá, eres el amor de su vida y él ha confiado en ti para ser su compañera de vida, su guía, su inspiración y su motivación. 

En el amor así es como funciona... 

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