Mira cómo el orgullo está destruyendo tu vida. Haz esto y aprende a controlarlo


¿Te cuesta pedir perdón? ¿Sientes una extraña necesidad de ser admirado y alabado por quienes te rodean? Actitudes de este tipo son propias de las personas que tienen exceso de confianza, pero cuando no hay control esta conducta puede convertirse en soberbia, y ésta es muy dañina para quien la padece y para quienes están a su alrededor.

Esa idea de superioridad limita la convivencia, convierte las relaciones interpersonales, ya que el orgullo vuelve ciegas a las personas ante sus equivocaciones, y buscan siempre culpar a los demás por las decisiones que toman. Pero en realidad esta dañina actitud puede lastimar y humillar a nuestros seres queridos, e incluso acabar con la relación de pareja.   


Si te identificas con alguna o algunas quiere decir que la soberbia forma parte de tu vida. ¡Aprende a alejarte de esta actitud dañina!: 

1. Dicen las cosas sin pensar en las consecuencias


Es necesario pensar antes de hablar; las acusaciones que se hacen en momentos de enojo pueden lamentarse, pues quien recibe la ofensa no puede superarlo fácilmente. Si no se toman en cuenta las necesidades de la pareja o de la familia, la relación se fragmenta; más aún si quien se equivoca es incapaz de disculparse. La persona orgullosa es egoísta y sólo se preocupa por “desquitar” su coraje, por ello actúa de manera impulsiva.  



2. Les cuesta trabajo perdonar y pedir perdón


Orgullo y humildad son actitudes opuestas. Quien no pone en práctica este valor tan importante no puede pedir perdón, ya que no reconoce sus errores; pero tampoco logra superar las ofensas por aferrarse al coraje y a vivir con rencor. Estos problemas suelen ser muy dañinos, sobre todo en el matrimonio, pues si alguien es incapaz de perdonar a su pareja, la persona más importante en su vida, le será imposible generar una relación estable.

3. Culpan a otros de sus errores


El orgullo les impide ver sus equivocaciones, sienten que los fracasos no son su responsabilidad, y aceptan los logros de otros como propios. En el matrimonio o en la relación toman una actitud defensiva cuando la pareja trata de delegar responsabilidades; los pleitos con una persona soberbia se vuelven un círculo vicioso, la culpa siempre recaerá en una de las partes, lo cual es desgastante e injusto. 

4. El éxito de los demás les hace sentirse inferiores


La persona soberbia habla constantemente de sus logros, de sus éxitos y de todo lo que ha hecho bien. Sin embargo, cuando detecta que otro recibe más atención se siente amenazado e inferior. Incluso se siente aliviado cuando otros fracasan, ya que pueden obtener mayor atención. 

5. Desean tener el control todo el tiempo


No aceptan opiniones de otros, sienten que su versión de lo ocurrido es la verdad absoluta, e incluso se molestan y actúan a la defensiva cuando los demás no apoyan sus puntos de vista. No preguntan, simplemente imponen, por ello los matrimonios en los que una persona tiene el control total siempre fracasan.

¿A qué se debe esta actitud?

● En realidad una persona que muestra “exceso de confianza” tiene complejos de inferioridad, es insegura y trata de ocultar esto mediante una actitud de soberbia. 

● Se siente vulnerable ante los éxitos de otros, pues teme ser rechazado por los demás, e intenta compensarlo con su mala actitud.

● Es incapaz de mejorar porque siente que todo lo hace a la perfección, pero en realidad es porque teme que los demás señalen sus errores y trata de ocultarlo con esa conducta.

¿Cómo se puede superar el orgullo?  

Si te identificaste con alguna o algunas de estas actitudes y la raíz de este miedo al rechazo, no debes quedarte estancado; es momento de reflexionar y de comenzar a cambiar. Piénsalo bien: ¿vale la pena arriesgar tu matrimonio por la soberbia?

1. Reconoce tu mala actitud


Haz una lista de todo lo que está mal en tu matrimonio: las peleas no resueltas, los malentendidos, la falta de comunicación con tu pareja, las desconsideraciones hacia el otro y la actitud controladora. Una vez que abras los ojos serás capaz de ver el daño que has hecho a tus seres amados, y corregirlo.  

2. Acepta tu responsabilidad


Aprende a lidiar con la frustración. Nadie te juzgará por cometer errores, menos aún tu pareja, pues ha aprendido a aceptar tus defectos junto con tus virtudes. Una señal de madurez es ser congruente entre lo que se dice y lo que se hace, pues en un matrimonio, el trabajo en equipo significa esfuerzo de ambos, así que son compartidas las responsabilidades y las consecuencias negativas o positivas. 

3. Aprende a perdonar


Deja ir lo que te hiere; el rencor te mantendrá anclado al pasado, al dolor y al sufrimiento. Si perdonas a quienes te han herido podrás vivir en armonía. 

4. Vive con humildad 


La humildad es clave para sentirte bien contigo mismo y pedir perdón a quienes te rodean. Aceptar tus errores no te vuelve débil; por el contrario, te volverá más sensible, más humano, y podrás vivir en paz.

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