Me hace daño pero lo amo. Mira cómo pasar de un amor tóxico a un amor saludable


¿Cómo pasar de un amor tóxico a uno saludable? Creo que esa es una de las preguntas que me hacen con más frecuencia. Admito que es un proceso un poco lento porque conlleva varios cambios emocionales en ambas partes de la pareja, pero eso no lo hace imposible.

En ocasiones una relación puede lastimarnos tanto que sentimos que no vemos la salida, hacemos de esa desdicha un hábito porque asumimos que parte del amor es sufrimiento y que el compromiso con esa persona es lo más importante… Pero no; lo más importante eres tú.




Hoy quiero hablarte de este tema, y antes de sugerirte qué hacer para terminar con ese ciclo negativo en tu vida, es necesario aclarar qué es el amor tóxico y cómo identificarlo. 

El psicólogo Juan Armando Corbin dice que en el amor tóxico es imposible que las cosas salgan bien, porque por lo menos una de las partes en la pareja tiene comportamientos y actitudes que no son propias. El amor tóxico suele ser celoso y controlador, se sostiene en la dependencia y la ilusión. 


Como características principales podemos mencionar : 

1.- Una de las partes limita su vida social, se aleja de familiares y amigos para dedicarse de lleno a la relación; y aunque esto aparentemente es un acto de amor, hace que la persona pierda su autonomía. 

2.- Se necesita aprobación de la pareja en todo lo que se hace. Es decir, la estabilidad y la seguridad de la persona dependen de lo que el otro diga, haga o demuestre. Esta actitud es reflejo del miedo a la soledad y a la inseguridad que sufre el individuo.

3.- La dependencia emocional se hace presente. Ya que la persona convierte a su pareja en el centro de su vida, nace una especie de adicción a la relación que provoca varios conflictos. 

4.- Obsesión por la pareja. Una de las partes abruma a la otra pues casi no la deja respirar (emocionalmente hablando). No hay democracia ni respeto, uno busca o mantiene el control sobre el otro. 

5.- Está alejado de la realidad. La persona que sufre insiste en que esta etapa es pasajera y se aferra a creer que en algún momento todo cambiará, pues ve en la pareja cualidades que en realidad no tiene y con esto crea expectativas que no se podrán cumplir. 

6.- Temor al cambio. Como hay un control tan grande sobre el compañero el cambio no es aceptado, cualquier conducta distinta se considera una amenaza a la relación. Aquí observamos que una de las partes es egoísta, porque sólo le interesa su felicidad y no considera la de su pareja. 

7.- Hay varios actos de manipulación. Ya que la persona es egoísta, hace lo que sea para mantener a su pareja bajo control, por lo tanto es común que la intimide, que le provoque miedo o la haga sentirse culpable de cosas que no son su responsabilidad.

8.- Hay esfuerzos constantes por cambiar al otro. La pareja no acepta a la otra parte como es y constantemente hace comentarios negativos sobre su actitud y su aspecto físico.

9. El sufrimiento es constante. Asociamos el amor tóxico con violencia pero olvidamos que ésta no necesariamente es física. Comentarios, actitudes y dinámica de la relación en sí hacen que una de las partes viva en sufrimiento constante, y termine destruyendo su autoestima y su seguridad personal.


Y entonces, ¿qué hay del amor maduro? Éste tiene tres pilares fundamentales: confianza, respeto y libertad. Es el tipo de amor al que todos aspiramos pues nos brinda felicidad y crecimiento personal. Además, el compañero se convierte en nuestra prioridad y de cierta manera nos ayuda a ser mejores.

En el amor tóxico el problema más grande es que la parte que sufre no pone límites a la pareja, eso hace que salgan a flote conductas dañinas que se derivan de conflictos internos que la persona no ha resuelto. 


Para hacer el cambio de amor tóxico a amor maduro te propongo lo siguiente:

1.- Enfrenta la situación

Una vez que has detectado este problema en la relación lo primero es hablar con tu pareja, pues si sólo huyes ninguno de los dos pondrá fin al conflicto. Analicen cada conducta que ambos tienen y propongan soluciones, también hablen de lo que sienten para que tomen conciencia de lo que han provocado. 

2.- Acuerden la importancia de la relación

Las relaciones tóxicas pueden transformarse en sanas si ambos lo deciden y cuando aún hay algo de amor escondido entre esos conflictos; con el esfuerzo de ambos y ayuda de un profesional pueden hacer que se mantenga e incluso, que crezca.

3.- Sana tu autoestima

Será imposible ayudar a la otra persona si no te sientes bien, por lo tanto debes retomar todas las actividades que antes te hacían sentirte seguro y feliz. Vuelve a frecuentar a tus amigos y a tus familiares, retoma actividades que habías abandonado. Busca entornos saludables física y emocionalmente, además de tareas que refuercen tus habilidades.

4.- No te victimices ni te culpes

Como seres humanos es normal que nos equivoquemos de vez en cuando, pero también debemos reconocer que tenemos la facultad para sobreponernos. Lo que pasó, ya pasó y no podemos cambiarlo; pero tenemos toda una vida por delante que, según nuestras decisiones, puede ser mejor que todo lo que hemos vivido. Si algo salió mal, aprende de ello para no repetir el error y levántate con más fuerza. 

5.- Demuestra solidaridad

Ayuda a otros, así tendrás otra perspectiva de tu problema, te sentirás más útil y la solución aparecerá ante de ti de forma natural y sencilla. 

6.- Si la situación no mejora, retírate

Hay momentos en que para sobrevivir a una relación tóxica debemos convertirnos en un ser tóxico, y definitivamente es un precio muy alto que no vale la pena pagar, porque sólo empeoraría la situación. 


No dudes en buscar apoyo con tus seres queridos y con profesionales de la salud. Primero está tu bienestar. Eso te dará la confianza para no temer al amor y sentirás que tienes todo para ser feliz. 

Todos tenemos derecho a disfrutar del amor maduro, no lo olvides.
Recomendados
Recomendados