En la vida hay que ir dejando huellas, NO cicatrices. Mira el daño que podrías estar haciendo


¿Cómo es la relación de tus seres queridos contigo? Lo pregunto porque cuando hay amor, confianza y apoyo, es lo mejor; pero si te tienen miedo, se alejan, te ocultan cosas o simplemente te ignoran, es porque les has lastimado y quizá no lo habías notado.

Hoy quiero invitarte a reflexionar sobre tu forma de ser, para que descubras si eres una persona que deja huellas o cicatrices en sus seres queridos. Quien deja huella se convierte en ejemplo a seguir y es tratado con respeto y amor. En cambio, quien causa cicatrices es tratado con miedo, resentimiento e inseguridad, pues la convivencia es oportunidad para que haga más daño. 


¿Cómo podemos dejar cicatriz en la vida de otras personas? Mucho depende de nuestra actitud. Podrías ser una persona tóxica si tu comportamiento se refleja en alguno de los puntos de esta lista: 


1.- Eres envidioso

Te molesta lo que otros tienen y a ti te falta, te desagrada ver que tus seres queridos triunfan en lo que se proponen y el éxito no llega a tu vida, por lo tanto buscas la manera de estorbarlos para que todos estén a tu nivel o, de ser posible, más abajo Constantemente hablas de logros que son falsos y buscas que los demás crean tus mentiras; ellos saben que los quieres engañar y te siguen la corriente, pero no dan valor a tus palabras ni a tus acciones.

2.- Eres autoritario

Buscas que tu voluntad se haga a pesar de todo, no piensas en los sentimientos de los demás ni en las consecuencias de tus actos; jamás reconoces tus errores. 

3.- Recurres a la violencia para mostrar tu opinión y resolver conflictos

Gritas, golpeas, insultas, ignoras, hablas sin escuchar. Cuando algo no resulta como esperabas estallas y es imposible controlarte, por lo menos así lo crees.

4.- Eres experto en manipular a otros

Buscas obtener lo que quieres a costa de lo que sea, te acercas a las personas porque te conviene y cuando ya las usaste para obtener algo en especial, pierden valor para ti. Siempre hacen lo que pides sin protestar, como si fueran tus títeres. 

5.- Eres pesimista

A todo le ves el lado negativo, eres quien dice que por algo pasan las cosas, que es mejor ir a lo seguro que arriesgarse a fallar, no crees en ti ni en quienes te rodean. Cuando algún ser querido quiere intentar algo eres el primero en desanimarle o decirle que “no se puede”.

6.- Eres demasiado perfeccionista

Crees que esa forma que tienes de ser, tan estricta, es la mejor para inculcar disciplina y esfuerzo en tus seres queridos; siempre pides lo mejor de ellos y en realidad, los haces vivir con una presión tremenda, por eso cuando fallan, estallan de temor y desesperación. El problema no es el fracaso, sino que no saben lidiar con él y tienen miedo de ti.

Todos estos puntos muestran un problema serio, pero ¿estás dispuesto a resolverlo? De seguir por ese camino alejarás de ti a todas las personas que te estiman. El primer paso es aceptar la situación y pedir ayuda.


Hay ocasiones en que nuestras experiencias pasadas nos han marcado de tal forma que nos hacemos duros, buscamos que nada vuelva a lastimarnos, y en ese afán nos convertimos en personas tóxicas y lastimamos a quienes realmente se preocupan por nosotros. 


Aquí algunas sugerencias para que cambies el impacto que causas en los demás:

1.- Aprende a ser humilde

Acepta cumplidos sin presumir, aprende a no usar tus logros para hacer sentir mal a los demás. 

2.- Piensa antes de hablar y de actuar

Tus palabras tienen el poder de construir o destruir; meditarlas hará que las uses de la mejor manera.

3.- Pide perdón y esfuérzate en hacer la diferencia

Aceptar tus errores mostrará a los demás que tienes intención de cambiar y ser mejor. Debes reconocer que quizá no te perdonarán al primer intento porque has provocado heridas profundas, pero tu persistencia hará que las cosas mejoren para todos. 

4.- Busca ayuda profesional para resolver tus conflictos personales

Muchas veces los problemas nos envuelven de tal manera que sentimos que no podemos superarlos, pero buscar apoyo con un experto te ayudará a ver la salida de forma sencilla. Lo mejor es que tendrás un cambio definitivo y por fin podrás ser feliz. 


Todos tenemos capacidad para mejorar si aprendemos de nuestros errores y dejamos de pensar en el “yo”, para cambiarlo por el “nosotros”. No tengas miedo de hacerlo, el resultado dará paz a tu alma y multiplicará el amor que sientes y recibes. 
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