El amor es solo para valientes. Mira por qué nos da tanto miedo enamorarnos


¿Cómo se puede definir el amor? Hemos visto ya en ocasiones anteriores el secreto que envuelve al amor, el cual supone compromiso mutuo y apoyo a pesar de las adversidades. Es buscar equilibrio y crecimiento personal y a la vez impulsar los sueños del otro; el amor es también cuestión de valentía. 

Quien se acobarda y no quiere entregarse a la vida en pareja, o quien se rinde a la primera pelea por temor a salir herido, jamás podrá amar de verdad, ya que este sentimiento exige lealtad y esfuerzo. Aquellos que abandonan o engañan nunca podrán encontrar la felicidad que significa estar al lado de la persona amada, porque preferirán la seguridad de la soledad y no aventurarse a descubrir las diversas etapas de una relación. 


En otras palabras: el amor es para valientes, porque quienes logran conquistar sus miedos y triunfar son quienes merecen una relación llena de armonía y estabilidad. Pero ¿por qué dicen que el amor es sólo para valientes? Aquí te mencionaré algunas razones. Y recuerda: si no estás dispuesto a trabajar para construir una relación fuerte y duradera, será mejor que no digas ¨sí¨ al amor. 



1. No puedes controlar al otro


Muchas personas temen a lo que no pueden controlar, se muestran inconformes y asustadas ante los retos de la vida en pareja, pues no saben qué les espera, ¡y ni hablar de un compromiso formal! Es de valientes confiar en la pareja, ser completamente abiertos y transparentes para, de esa manera, establecer lazos irrompibles. Pero quien no se muestra tal como es, jamás podrá conocer el verdadero significado del amor. 

2. El verdadero amor respeta las libertades del otro


Quien dice que amar significa “dar todo sin esperar nada a cambio”, comete un grave error. Y no sólo eso, sino que está destinado a repetir patrones destructivos en todas sus relaciones. El amor de verdad reconoce la esencia propia, la respeta y la comparte. El amor debe respetar la esencia de cada individuo y si esa persona no lo hace, es necesario ponerle un alto, como lo menciona Walter Riso: “Aprende de él lo que quieras, él es un complemento. Pero no dejes de lado aquello que te hace ser tú. Debes sentirte libre de desarrollar tu personalidad con tranquilidad, sin tener que autolimitarte”. 

3. El verdadero amor es objetivo


El amor es de valientes, porque sólo quien está dispuesto a amar de verdad es capaz de ver más allá de las virtudes del otro. Puede identificar los defectos sin que ello afecte su deseo de vivir con esa persona especial. Los que tienen la capacidad de amar son quienes no huyen al compromiso. 

4. No hay amor sin riesgo


Amar es un acto de valentía porque no hay amor sin riesgos. Expones tu verdadero “yo”, corres el riesgo de sufrir por el rechazo de tu pareja, es lanzarse al ruedo y esperar que el otro tenga el mismo valor de enfrentar esos retos a tu lado. Pero... ¿si no ocurre? No importa, vale la pena intentarlo, porque “el que no arriesga no gana”. ¿Y qué si esta vez no pudo ser? Recuerda que los seres humanos formamos nuestra visión del mundo con las experiencias, sólo procura recordar lo bueno y aprender de lo malo. 

Como dice Walter Riso, autor del libro “Los límites del amor”: “Amar es para valientes, porque no hay amor sin riesgo, sin peligro a la exclusión, al aburrimiento. Un amor perfectamente predecible es por definición aburrido.” 

5. Es de valientes amar sabiendo que puedes perder todo


Lo que resulta más complicado para algunas personas es pensar que pueden perder a quien tienen a su lado. Es terrible estar en una relación que puede terminar en cualquier momento, pero todos tenemos derecho a elegir con quien estar, y cuando las cosas no funcionan lo único que queda es respetar la voluntad y decisión del otro.

Es necesario entender que la gente cambia, los gustos se modifican lo mismo que el carácter, y con ello la relación evoluciona o se estanca. Aun así, para encontrar a esa persona especial no podemos rendirnos, para conquistar el amor debemos estar dispuestos a arriesgarlo todo. 

6. Es un viaje que nunca termina


El amor evoluciona, cambia, se hace más grande o se deteriora, pero todo ello es consecuencia de las decisiones de ambos. Si deciden cuidar ese sentimiento que han construido con tanta dedicación y buscan seguir entendiéndose el uno al otro, se darán cuenta de que el viaje ha valido la pena.

Una pareja es como un rompecabezas pero nunca está completo. Su tarea es entenderse, explorar, analizar todas las piezas y construir las que faltan para fortalecer esa unión. 

La vida en pareja es un viaje interminable, tiene sus partes de drama, ira, tensión y momentos complicados, pero ningún problema debe ser más grande que el amor que se tienen el uno al otro.
Recomendados
Recomendados