Deja de mentirte. Esta es la diferencia entre el amor verdadero y la dependencia emocional


El amor debe ser un complemento para la vida, no la razón por la que nos movemos. Es muy común escuchar a las parejas decir que “no pueden vivir el uno sin el otro”, ya que estar juntos es “lo único que les hace sentir bien”. Qué idea tan equivocada y enfermiza del amor, porque la clave para estar bien en pareja es mantener la independencia y apoyarse para lograr sus objetivos, no convertirse en “la sombra” del otro. 

Es terrible caer en la dependencia emocional, pues esa necesidad enfermiza se puede volver tan fuerte como cualquier adicción. ¡Hasta tiene los mismos síntomas! y puede llegar a ser tan destructiva como cualquier narcótico. Hay quienes no pueden distinguir entre el amor saludable y la “adicción al amor”, por ello quiero compartirles los siguientes puntos. 



¿Crees que tu pareja se ha convertido en tu mundo? ¿Te sientes completamente desesperado cuando no está a tu lado? ¿No te dan ganas de hacer nada cuando estás lejos de esa persona? Si has respondido “sí” a estas preguntas, entonces es probable que tengas ese problema.

Características de la “adicción al amor” 

1. Ansiedad y depresión


Ambos son síntomas de codependencia hacia la pareja. La ansiedad generalmente se manifiesta cuando no se tiene al otro cerca, al no saber sus movimientos o con quién está. Esto genera constantes ideas y delirios en los que la persona dependiente imagina que el otro le es infiel, y ello desata peleas, celos enfermizos y ruptura de la relación. Al sentirse abandonada, la persona codependiente llega a caer en la depresión.

2. Necesidad enfermiza de estar con la pareja


Una cosa es compartir tiempo con la pareja y otra muy distinta es querer hacer todo juntos; es necesario entender que cada uno tiene actividades propias, y respetar su tiempo. Todos necesitamos privacidad, incluso si estamos en una relación. 

3. Has construido tu vida alrededor de esa persona


Es el síntoma más peligroso y terrible de la dependencia, ya que se dejan de lado los sueños propios por estar con el otro. Incluso si está en una relación abusiva, le es imposible alejarse; el sufrimiento se ha convertido en un modo de vida, y aunque es doloroso estar con la pareja, piensa que no puede salir adelante por su cuenta. ¡Qué error tan terrible!

4. Sentimiento de culpa



Se siente responsable por la felicidad de la pareja, de sus decisiones e incluso de los fracasos. Si no logra hacerla feliz o si no puede ayudarla, cancela sus planes y sacrifica las cosas que le son agradables para apoyar al compañero, pues busca su aceptación y cuando por algún motivo no puede, se siente sumamente culpable. 

5. Las necesidades del otro son primero



Antepone deseos y necesidades de la pareja a los propios, en lugar de buscar el equilibrio. Se olvida por completo de sus amistades y su familia porque dedica energía y tiempo enteramente al compañero. Tiene carácter sumiso y por lo general baja autoestima, por eso trata de quedar bien con su pareja, pues de esa manera se siente útil y apreciado. 

6. No es feliz si no está al lado de esa persona


Su felicidad depende completamente del trato, la aceptación y las opiniones de la pareja; siente que no vale la pena pelear o expresar sus inconformidades, porque eso terminará con la dinámica dependiente y le provoca miedo y ansiedad. Tiene pavor al abandono y a perder a la pareja, porque siente que sin ella su felicidad se acabará. 

¿Cómo superar esta peligrosa dependencia emocional?



1. Reconoce tu dependencia

Si te has dado cuenta de que algunos de los síntomas coinciden con tu situación sentimental actual, no dudes en pedir ayuda. Lo que sientes no es amor saludable; es un trastorno, una adicción que no te dejará vivir tranquilo. Una relación codependiente te quitará autonomía y terminará por absorber toda tu energía. 



2. Trabaja en tu autoestima

Aprende a valorar tu esencia como persona, no dependas de nadie para ser feliz o sentirte realizado. Quítate de la cabeza la idea de que “necesitas” a tu pareja para estar bien. Busca apoyo con alguno de tus amigos y haz una lista de tus cualidades, así serás capaz de ver todo lo bueno que hay en ti. 



3. Busca la felicidad dentro de ti

Recuerda que para ser feliz no necesitas estar con alguien, tienes miles de razones por qué sonreír cada día. Aprende a valorar las oportunidades que se te presentan en todos los ámbitos: en tu trabajo, con tus amistades, en tu entorno familiar, etcétera. Recuerda que jamás podremos encontrar por fuera las carencias internas; primero debes amarte, valorarte, respetarte y ser feliz por tu cuenta antes de aventurarte en una relación. La respuesta está en tus metas y tu realización personal; nunca debes abandonar tus sueños por alguien más. 



4. La soledad no es un enemigo

La soledad te puede dar grandes momentos de paz, te ayuda a reflexionar, a conocerte mejor y a analizar lo que buscas en tu futuro. Quien no sabe disfrutar de los momentos a solas jamás tendrá estabilidad en su relación. Estar tranquilo con su propia esencia es una manera de saber que nos hemos desarrollado como personas, y esto garantiza que nunca dependerás de nadie para ser feliz o para sentirte amado. ¡Quiérete y respétate antes que a cualquier otra persona!

“No dejes que tu pareja ocupe todo tu ser y tu mente, de tal manera que no haya lugar para ti. Amar no es desaparecer” -Walter Riso
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