Abuelos que cuidan a sus nietos dejan huellas en su alma. Mira el increíble impacto que tiene en sus vidas


La familia es lo más importante, debemos aprender a valorar a cada una de las personas que aportan amor y calidez a nuestro hogar. Cada uno tiene experiencias únicas que enriquecen nuestra formación como seres en sociedad, pero sin duda dos de las figuras más importantes son los abuelos. 

¿Qué hay detrás de la relación de los pequeños con sus abuelos? Más allá de los dulces, los regalos y las historias fantásticas del pasado, los abuelos son apoyo para sus nietos, siempre muestran su lado más compasivo y amable llenándolos de amor y ternura. Como padres debemos fortalecer la comunicación y la relación de los hijos con sus abuelos, ambos son partes fundamentales en nuestra vida, el equilibrio entre el pasado y el futuro.

Mientras nosotros somos el legado de nuestros padres ellos ven a sus nietos con orgullo y admiración, saben que entre su inocencia hay un pedacito de su alma. A continuación me gustaría compartir con ustedes las razones que considero más importantes para que los hijos convivan con sus abuelos. 

1.Estar en contacto con sus raíces y tradiciones familiares.


Los niños que conviven con sus abuelos aprenden a escuchar esas fascinantes historias producto de la experiencia y la madurez. Tratan siempre de dar lecciones valiosas y sirven para que los niños tengan un enfoque distinto de la vida, ya que ellos viven en una realidad muy distinta. Con sus anécdotas van pasando el legado familiar a las nuevas generaciones y enseñan a los niños que sus padres también fueron pequeños alguna vez. Transmiten sus vivencias con sensibilidad, sabiduría y amor, y hacen ver a los niños la belleza a través de los ojos del pasado. 

2.Los abuelos son cómplices llenos de experiencia y sabiduría


Saben las palabras correctas, conocen cada emoción tanto de sus hijos como de sus nietos, por ello son capaces de resolver algunos conflictos de comunicación entre padres e hijos. Siempre motivados por el amor y buscando el bienestar de todos, tienen la cualidad de hacer sentirse a todos escuchados y comprendidos, pues con el paso de los años se han convertido en los mejores psicólogos; saben escuchar con atención y reflexionan cada palabra antes de dar los mejores consejos. 

Esta es una de las tantas maneras en las que demuestran su amor a la familia. Son generosos, y aunque a veces pueden perder la paciencia con sus hijos, jamás lo harán con sus nietos. 

3.Su amor es incondicional y lleno de calidez


No hay abrazo más cálido y lleno de amor que el de los abuelos, saben cómo acariciar el alma de sus nietos. Su bondad y admiración para los niños son características que los diferencian de cualquiera. Son apoyo incondicional en situaciones de crisis, para hijos y para nietos, sobre todo cuando los padres deciden separarse. El amor de los abuelos hace que los niños se sientan seguros y comprendidos, tras un cambio tan doloroso y complicado como la desintegración familiar. Ellos no juzgan, solamente ofrecen alegría, respeto y libertad. A la vez los abuelos sienten que vuelven a ser jóvenes y se llenan de vida al convivir con sus nietos; con la inocencia, el asombro y la energía de los niños recuerdan sus vivencias como padres. 

4.Son capaces de sacar lo mejor de sus nietos


Nunca juzgan a sus nietos; son comprensivos y prudentes, la madurez que llega con el tiempo los ha llevado a desarrollar el buen hábito de la paciencia. Ayudan a los niños a pensar por sí mismos y se enfocan constantemente en sus aciertos; refuerzan su autoestima de manera que los padres muchas veces no pueden. Cada visita que reciben de sus nietos es como un regalo, por eso siempre tratan de que se sientan amados y comprendidos. 

5.Aportan gran valor a la enseñanza de los padres


Su vida es más relajada, se estresan menos y tienen más paciencia que los padres para enseñar cosas nuevas a los pequeños. Transmiten a sus nietos el amor y el cuidado por la naturaleza, el valor del ahorro, la paciencia, el gusto por la lectura, y despiertan en ellos gran admiración y curiosidad por el pasado. Los valores familiares se conservan porque los abuelos crean en los niños el sentido de pertenencia familiar. 

6.Refuerzan de manera positiva el valor y las capacidades de sus nietos


Los abuelos siempre ven lo mejor de sus nietos, los admiran por su inocencia, su capacidad de asombro y su imaginación tan grande. Confían en los pequeños y ven en ellos una mente nueva llena de posibilidades, para ellos no hay imposible, no existe cosa que no puedan lograr, y los invitan a soñar en grande. No importa si quieren ser astronautas, doctoras, reyes, princesas o granjeros, siempre depositan su fe y su amor en esos seres inocentes con ganas de superarse. Sin duda, los abuelos hacen de la infancia de los niños algo único y lleno de magia.  

7.Dejan una huella imborrable


La ausencia más terrible y devastadora es la de los abuelos. Cuando ellos faltan no solamente se siente un vacío enorme en el corazón de los niños sino una tristeza inmensa. No sólo son las golosinas, los ratos agradables y las comidas deliciosas, extrañan esa calidez humana, las risas, el amor y los besos apretados, los saludos y las despedidas con la ilusión de regresar la siguiente semana a ese hogar lleno de esperanza. La pérdida de un abuelo no se supera fácilmente, pero el consuelo que nos queda es sentir esa huella profunda y cálida que ha dejado su amor en nuestra alma. 

Por favor, no ignores a tus padres, permite que se acerquen a tus hijos, dales la oportunidad de ser abuelos y no le niegues a tus pequeños sus enseñanzas y su amor. Cuando ellos sean adultos independientes los valorarán. 
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