8 consejos para mantener un matrimonio duradero y feliz. El amor verdadero no llega, se construye


No existe “la relación perfecta”, no se pueden reducir las emociones humanas y los diferentes temperamentos a una “fórmula mágica”, pero hay una serie de valores y compromisos necesarios para que el amor florezca y se mantenga vivo. 

No hay un camino único para llegar al amor ni tampoco se trata de un arma secreta, la realidad es mucho más simple. La mayoría de las parejas que tienen dificultades saben perfectamente en qué han fallado, e incluso tienen las herramientas para cambiarlo pero no la voluntad. Al final del día quienes pueden hacer algo bueno por su familia y su matrimonio tienen el compromiso de aceptar sus errores y de mejorar como individuos. 


El amor que perdura es el que se cultiva con paciencia y trabajo conjunto, el verdadero sentimiento es el que se construye con el tiempo, el que no teme cambiar para bien. ¿Quieres conocer el verdadero secreto del amor? Lamento decir que no existe tal cosa… lo único que hay son una serie de estrategias y actitudes que lo mantendrán vivo para siempre. Procura ponerlas en práctica: 



1. Preocuparse por la felicidad del otro


El amor no se demuestra compartiendo la vida o llegando al altar enamorados y llenos de ilusiones, el verdadero reto comienza cuando las dificultades tocan la puerta. La felicidad real es hacer sentir bien a la pareja, sin descuidar los propios deseos y sueños, claro está. El amor verdadero no es egoísta, respeta tiempo y espacio pero jamás abandona. Buscar la felicidad del otro es señal de interés verdadero en la pareja y una de las mejores maneras de cuidar la relación.

2. Aprende a ceder 


¿Qué es más importante para ti: ser feliz o tener la razón? Hay que escoger con sabiduría nuestras batallas y nuestros pleitos. En ocasiones los problemas pueden evitarse con facilidad, basta con ceder o con no hablar, para calmar los ánimos y dejar morir el asunto. Pero en lugar de dejar ir preferimos engancharnos y la soberbia nos obliga a tener la razón, lo cual nos hace sufrir de manera innecesaria. ¿Vale la pena ganar una discusión si hacemos sentir agredida a nuestra pareja? Opino que no. Es mejor escuchar a la razón y no al orgullo, porque éste nos ciega y puede llegar a herir mucho a quienes amamos. 

3. Tomen decisiones sin importar lo que otros digan


Dejen fuera de su vida los juicios y las opiniones ajenos. La relación pertenece sólo al marido y a la mujer, no a los amigos, a los suegros ni a quienes se creen con derecho a juzgar su forma de vivir. Esto no quiere decir que se debe rechazar la ayuda o la buena voluntad de nuestros seres queridos, pero toma en cuenta que tu pareja es prioridad, y sus opiniones y deseos son los que debes tomar en cuenta. Piensa: ¿quien estará contigo en los momentos de enfermedad, de tristeza o de adversidad? Sin duda la primera persona que irá a auxiliarte es aquella que ha unido su vida a la tuya en sagrado matrimonio.  

4. No te enfoques en lo malo


Es inevitable ver los defectos de la pareja por más amor que haya de por medio, pero no debemos basar nuestro comportamiento con el otro viendo sólo el lado malo. Una actitud positiva ante las dificultades siempre hará que la convivencia mejore; acepta a tu pareja como es y aprende a perdonar sus errores, y así mismo celebra con entusiasmo los buenos momentos, atesóralos y guárdalos para siempre en tu corazón. Mantén el control de tus emociones para evitar a toda costa llegar a los insultos, porque una vez que se pierde el respeto en la relación el amor comienza a deteriorarse. 

Sé consciente de los sacrificios que cada uno ha hecho para que la relación sea fuerte y estable, porque aunque surjan diferencias con el tiempo siempre serán más las cosas buenas.

5. Hacer las cosas por convicción y no por obligación


¿A quién no le gusta que su pareja haga algo sin que se lo pida? El secreto está en sorprenderla con palabras dulces y recordarle cada mañana, antes de salir, que estar a su lado es la mayor bendición; nunca se deben perder los detalles que los hicieron enamorarse desde el primer día, tener eso en mente fortalecerá sus lazos. 

6. Descubrir lo que hace sentir pleno al otro y ponerlo en práctica a diario


Estar en una relación significa compartir, y a la vez aprender del otro es una experiencia que implica apoyo mutuo y descubrir lo que es importante para esa persona. Escucharla, tener empatía y siempre estar dispuesto a hacerla sentir feliz. El verdadero amor no conoce el egoísmo, siempre busca equilibrio entre lo que da y lo que desea recibir, porque así será capaz de cultivar este sentimiento y de hacerlo crecer día a día. 

7. Ser agradecido


Mantener un lazo tan especial después de largo tiempo no es tarea fácil, pero una cualidad de gran ayuda es ser agradecido con la pareja. Agradecer su compañía, su lealtad de tantos años, su amor y su apoyo. Nunca se debe dar por sentado su cariño, y menos en el matrimonio, porque indiferencia e ingratitud son como veneno que destruye poco a poco la felicidad. 

8. Amarse en todos los sentidos


Amarse con locura y no perder esa conexión y la complicidad de pareja, amarse como amigos y confiar el uno en el otro, compartir todo, hasta las responsabilidades. La verdad detrás de una relación estable y duradera no es callar los problemas y seguir como si nada hubiera pasado, sino arreglarlos en el momento, tener la serenidad para no perder el control y ofrecer apoyo a la pareja pase lo que pase. También dar su lugar al romance físico, porque caricias y besos también son maneras de expresar todo lo que sienten. 

El verdadero secreto del amor es que no hay secreto, sino todo un mundo de cosas por descubrir, tomando en cuenta que el paso del tiempo debe servir para fortalecer la relación. 
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