10 señales de que tu hijo tiene problemas de autoestima y NO te has dado cuenta. Nunca ignores esto…


Recientemente llamó mi atención un programa de la plataforma de entretenimiento Netflix, en el cual se abordan las consecuencias del acoso escolar. A lo largo de 13 capítulos entendemos por qué la protagonista de la historia se quita la vida, pues explica los acosos que sufrió por parte de sus compañeros de escuela. La problemática es muy delicada y lo peor es que no sólo ocurre en esta serie, sino que está reflejando la realidad de miles de jóvenes en el mundo.

A esto sumémosle los terribles casos de tiroteos en diversas escuelas. Además de sufrir por las víctimas, en la mayoría de los casos el agresor es alguien que tenía serios problemas emocionales y no recibió ayuda a tiempo. Para evitar desgracias como las que he mencionado, quiero compartir contigo las señales más importantes que delatan a un joven con problemas emocionales. 



Antes quiero aclarar lo siguiente: pueden ser temporales, es decir, no necesariamente indican que el joven tiene problemas mentales. Para solucionarlos será clave la buena comunicación con sus padres. Un psicólogo puede ser de gran ayuda, pues en equipo el chico aprenderá a lidiar con emociones que le crean conflictos. 

Entonces, ¿cuáles comportamientos se consideran peligrosos? 

1.- Cambio repentino


El joven que antes era feliz hoy tiene semblante sombrío, habla poco o parece ausente. Tal vez has notado más agresividad en la forma en que te habla o se comporta con sus seres queridos. Enfréntalo para saber qué le ocurre.

2.- Falta de motivación


Tu hijo sale poco de casa, siempre parece aburrido, no hay nada que le apasione y  han quedado atrás los intereses que lo caracterizaban.

3.- Insomnio


Has notado que duerme poco (no se trata de que un día se desvele frente a la computadora o con el videojuego de moda), oyes pasos en su habitación o por los espacios de la casa, y todo ocurre con frecuencia. 

4.- Pérdida o aumento de peso


Sus hábitos recientes han repercutido en su físico, come de más o simplemente no come. Es claro que tiene problemas de ánimo y debes poner atención cuando antes.

5.- Bajo rendimiento escolar


Sus calificaciones han bajado mucho y no ves que tenga distracciones adicionales en casa. Antes de hablar con él acércate a sus maestros para saber si ha tenido problemas en clase o han notado algún cambio repentino.

6.- Problemas de concentración


Has observado que de un tiempo a la fecha batalla para realizar actividades cotidianas, se distrae fácilmente. 

7.- Baja autoestima 


Hace comentarios ofensivos sobre su persona, observas golpes o heridas que antes no tenía en el cuerpo, sus metas han desaparecido y los ves perdido. Incluso su aspecto personal ha cambiado, su higiene es poca; su cabello, su ropa, todo es más descuidado. 

8.- Cambio de amistades


Parece que siempre está solo o cambió de amigos, sus nuevas amistades te causan inquietud pues su aspecto, actitud y hábitos no te parecen buena influencia. Antes de pedirle que se aleje de ellos, haz un esfuerzo por conocerlos mejor y platica con tu hijo sobre el cambio de amistades.

9.- Adicciones 


Has descubierto en tu casa cigarrillos, bebidas alcohólicas y quizá hasta drogas. Lo más seguro es que esté recurriendo a esas sustancias para evadir algún problema personal.

10.- Inquietud 


Lo notas nervioso, acelerado, impulsivo; sus cambios de humor son más drásticos y hace cosas que antes ni pensaba, pero con malos resultados. 

Si más de uno de estos puntos te suena familiar, lo primero que debes hacer es acercarte a tu hijo. Él o ella necesita saber que hay alguien que le escucha, respalda y ama por sobre todas las cosas. Es posible que se sienta tan abrumado por lo que está viviendo, que no le es fácil abrirse y contarte todo al primer intento, pero debes ser constante. 

Quizá por tus actividades cotidianas tu hijo pensó que su problema no era importante o que simplemente no tenías tiempo de atenderlo, pero debes demostrarle que es tu prioridad, pues cuando cree que está solo en el mundo es cuando empieza a restar valor a su vida y hasta llega a pensar que el mundo sería mejor sin su presencia. 

Si es víctima de acoso, la presión puede ser tanta que siente que debe tomar justicia por propia mano y es cuando estalla contra el agresor o los agresores. 

Sé paciente, recuerda que en la adolescencia algunos problemas parecen más grandes de lo que son, pero tu experiencia te permitirá mostrarle que todo pasará y que cosas mejores llegarán a su vida más adelante. Para ti todo luce más fácil porque ya lo viviste, pero no hagas menos lo que él está sintiendo. Recuerda que tu hijo te ve como el ejemplo a seguir y tu guía le mostrará que puede superar cualquier dificultad.
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